En una reciente asamblea de la Asociación Colombiana de Camioneros de Pasto e Ipiales, se analizaron temas críticos que afectan la movilidad y la seguridad en la región. La problemática del peaje en El Contadero ha encendido las alarmas entre los transportadores, quienes enfrentan bloqueos constantes en la vía Panamericana y la invasión de vehículos ecuatorianos, sumados a la creciente inseguridad.
Bloqueos y Descontento Generalizado
La situación es insostenible e indignante. Con 45 bloqueos en la vía Panamericana y 25 en la vía a Tumaco, transitar por estas rutas se ha convertido en una odisea. Los transportadores han agotado todos los medios gremiales para buscar soluciones, pero la respuesta del gobierno departamental ha sido nula.
Eduardo Enríquez, actual Ministro de Transporte, ha sido señalado por su falta de acción. Los empresarios y transportadores se sienten abandonados por el gobierno, calificando la situación como una cachetada a la dignidad nariñense.
El Controversial Peaje en El Contadero
La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) anunció que el peaje de El Placer incrementará su valor en un 300% y se instalará una nueva caseta en El Contadero. Gracias a una protesta de los transportadores, se firmó un acta acordando no imponer otro peaje a menos de 29 kilómetros de El Placer. Sin embargo, el gobierno parece decidido a imponerlo de todas maneras.
El incremento de los fletes sería inevitable si el peaje en El Placer empieza a funcionar antes de diciembre, justificando la medida por un tema de valorización para finalizar obras pendientes. La fiducia, que había destinado 120 mil millones de pesos, venció el 21 de junio sin que el gobierno destinara los 130 mil millones adicionales necesarios para concluir las obras.
Inseguridad y Deterioro de Infraestructura
La vía Panamericana enfrenta puntos críticos, como el sector 6 km antes de Remolino, que requiere un viaducto. La pérdida de banca en Páraga y el deterioro de la vía hacia Tumaco agravan la situación. Además, la doble calzada Pasto-Popayán, con un costo de 17 billones de pesos, parece un sueño lejano.
La inseguridad es otro problema latente. En Mojarras, los atracos a cualquier hora son frecuentes, y recientemente se han registrado robos de tractomulas cargadas en Remolino, desviándolas hacia Estanquillo y El Bordo.
Un Futuro Incierto para Nariño
El descontento de los transportadores es palpable. La falta de mantenimiento de las vías, el silencio de los alcaldes y el gobernador, y la creciente inseguridad están llevando a que muchos transportadores consideren dejar de venir a Nariño, afectando gravemente la economía regional.
En este contexto, los transportadores y empresarios son los verdaderos héroes, luchando día a día contra el abandono del gobierno y las adversidades de las vías, buscando mantener en pie el comercio y la conectividad de la región.

