Las persistentes lluvias que azotan la Costa Pacífica nariñense han desencadenado un nuevo escenario de caos y dificultades para la movilidad. En esta ocasión, un deslizamiento de tierra en el sector de Chambú, ubicado en el municipio de Ricaurte, ha obstruido la vital vía que conecta Tumaco y Pasto, dejando a su paso serias afectaciones y complicaciones para quienes transitan por la zona.
Desde el momento en que se presentó el acontecimiento, maquinaria pesada fue desplegada para hacer frente al alud de tierra que bloqueó por completo la carretera, generando un caos vehicular considerable y restringiendo el acceso fundamental entre las carreteras.
Esfuerzos
A pesar de los esfuerzos continuos por parte de las autoridades locales y equipos de rescate, la tarea de despejar la vía se ha visto obstaculizada por las difíciles condiciones climáticas y la magnitud del deslizamiento.
Sin embargo, tras horas de trabajo intenso, se ha logrado abrir provisionalmente un carril para permitir algo de fluidez en la vía al mar, una medida que busca aliviar las tensiones entre los residentes y los viajeros afectados por esta emergencia.
A pesar de este avance parcial, el panorama sigue siendo incierto y las autoridades continúan monitoreando de cerca la situación para evitar mayores complicaciones.
El alcalde de Ricaurte, Ricardo Benavides, ha estado presente desde el primer momento, coordinando los esfuerzos de rescate y brindando apoyo a las familias afectadas por este desastre natural.
Compromiso
En sus declaraciones, Benavides expresó un compromiso firme en velar por el bienestar de los ciudadanos y en mitigar las secuelas que estas condiciones climáticas extremas han dejado a su paso.
Este nuevo incidente subraya la vulnerabilidad de la región frente a las lluvias intensas y los deslizamientos de tierra recurrentes durante la temporada de invierno.
La comunidad local, junto con las autoridades competentes, se encuentra en alerta máxima, consciente de la necesidad de implementar medidas preventivas y soluciones a largo plazo para evitar futuros episodios similares y garantizar la seguridad de quienes habitan y transitan por esta zona estratégica del suroeste colombiano.

