A propósito del día del padre que se aproxima, cuando uno es papá se da cuenta que el tiempo que le dedicamos a nuestros hijos es vital para su crecimiento y desarrollo personal.
En sus primeros años es cuando más necesitan de nosotros y es muy importante que compartamos con ellos muchas actividades tales como juegos, hacer tareas, pasear, porque así crecerán sabiendo que tienen un padre y una madre que están con ellos en las buenas y en las malas.
Pero resulta que ahora, muchos se dedican solamente a trabajar y trabajar y dejan a sus hijos a un lado y no comparten con ellos, porque cuando llegan a casa están ‘muy cansados’.
Obvio que el trabajo es importante, pero debemos saber administrar nuestro tiempo y compartir con nuestros hijos, eso es muy significativo para el futuro de ellos.
Precisamente leí por internet una historia real escrita por un padre de familia que la compartió como una forma de hacernos abrir los ojos.
“Mi hijo nació hace pocos días, llegó a este mundo de una manera normal. Pero yo estaba de viaje. ¡Tenía tantos compromisos!
Mi hijo aprendió a comer cuando menos lo esperaba, y comenzó a hablar cuando yo no estaba. ¡Cómo crece mi hijo! ¡Cómo pasa el tiempo! A medida que crecía, mi hijo me decía: ¿Papá, algún día seré como tú? ¿Cuándo regresas a casa, papá?
No lo sé, hijo, pero cuando regrese, jugaremos juntos; ya lo verás.
Mi hijo cumplió diez años hace pocos días y me dijo: ¡Gracias por la pelota, papá!, ¿quieres jugar conmigo? Hoy no hijo; tengo mucho que hacer. Está bien papá, otro día será.
Se fue sonriendo, siempre en sus labios tenía las palabras: ‘Yo quiero ser como tú’.
Mi hijo ya tiene más de 20 años regresó de la universidad el otro día, está convertido en todo un hombre. Hijo, estoy orgulloso de ti, siéntate y hablemos un poco. Hoy no papá, tengo compromisos. Por favor, préstame el auto para visitar a algunos amigos.
Ahora ya estoy jubilado, y mi hijo vive en otro lugar. Hoy lo llamé: Hola hijo, ¿cómo estás? ¡Me gustaría tanto verte! – le dije. Me encantaría, padre, pero es que no tengo tiempo. Tú sabes, mi trabajo, los niños !Pero gracias por llamar, fue increíble oír tu voz!
Al colgar el teléfono me di cuenta que mi hijo había llegado a ser como yo”
En definitiva esta es una historia real que le puede estar pasando a muchos en este momento. Por eso hay que reflexionar y saber que los hijos son lo más importante y hay que darles el tiempo que se merecen.

