Los seguidores del Deportivo Pasto y la prensa en general hablamos permanentemente de la llegada de jugadores al equipo. Algunos se ilusionan con la contratación de dizque refuerzos para la segunda parte del año.
Por los lados del técnico Gustavo Florentín, también más que nadie, sueña con tener a futbolistas destacados que le permitan tener un plantel competitivo.
Sin embargo, la mayoría, semestre tras semestre, cae en las mismas equivocaciones, esperando a quienes no van a llegar, simplemente porque la situación económica de la entidad impide contratar a deportistas de un buen nivel y la cobija solo da para que lleguen aquellos que hayan perdido vigencia en la Liga colombiana o que sean apuestas o ‘tiros al aire’ como el ecuatoriano Júnior Ayoví quien, así como puede resultar, también puede darse el caso que no pase nada con él.
Pero lo que más a mí me preocupa es que los buenos jugadores que están aquí tengan pensado en irse. El colega Paulo Paz dio a conocer que Jaguares de Córdoba tiene en la mira al arquero Diego Martínez. Según lo expresó Nelson Soto, presidente de esa entidad a Caracol Radio, es una prioridad para el técnico Néstor Craviotto.
No sería nada raro que Martínez esté pensando seriamente en esa u otra posibilidad. Creo que el arquero está incómodo porque el Pasto desde antes de terminar la Liga I-2024 está buscando incansablemente otro arquero para que sea el titular.
Ojo que hay jugadores que podrían salir del club. Otro sería el argentino Diego Chávez, quien en una entrevista que me concedió no descartó esa posibilidad. También conocí que el panameño José Bernal Chong busca otro aire, Estados Unidos y Brasil podría ser su destino.
A Nicolás Gil también lo quieren y Once Caldas lo pretendería. Por su parte, el zaguero central Jersson Malagón aún no ha firmado contrato.
Hay una realidad latente en nuestro Deportivo Pasto. Si bien es una bonita alternativa para que muchos jugadores se potencien o se den a conocer, luego quieren salir corriendo a otros clubes, ya que la inestabilidad económica acá es tenaz, porque siempre se les adeuda meses de sueldo, algo que a nadie le gusta.
Ojalá el técnico Florentín no le aburra todo esto y el presidente Oscar Casabón haga el esfuerzo para poder retener a los que están y contratar a futbolistas que aporten cosas positivas.

