| El 30 de mayo fue el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple, una enfermedad en la que el sistema inmunológico ataca la mielina, componente esencial de las fibras nerviosas para la trasmisión de las señales nerviosas. Es una enfermedad crónica y degenerativa que afecta el sistema nervioso central. Mariana Gaviria, neuróloga e investigadora del Centro de Neurociencia Neurovitae y profesora de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad del Rosario, indica que la prevalencia global de la enfermedad ha aumentado con aproximadamente 2.9 millones de personas diagnosticadas a nivel mundial. En el país la prevalencia de la esclerosis múltiple es de 7 casos por cada 100.000 habitantes, según datos de la Asociación Colombiana de Neurología, es decir, que cerca de 3.000 colombianos están diagnosticados. El origen de la esclerosis múltiple es multifactorial, por factores genéticos y ambientales. Algunos de ellos son poca exposición solar, consumo de tabaco, sobrepeso durante la adolescencia, déficit de vitamina D o haber tenido una infección previa por el virus de Epstein Barr. La neuróloga Mariana Gaviria comentó, que esta enfermedad afecta más a mujeres que a hombres, y la mayoría de los casos se diagnostican entre los 20 y 40 años, aunque puede presentarse a cualquier edad. Los síntomas de la esclerosis múltiple pueden variar ampliamente según la ubicación y la gravedad de las lesiones en el sistema nervioso central. Algunos de los síntomas más comunes incluyen: – Problemas de visión, como visión doble o pérdida de visión. – Debilidad muscular, como disminución en la fuerza. – Espasmos musculares o rigidez. – Fatiga extrema. – Entumecimiento u hormigueo en diferentes partes del cuerpo, cambios en la sensibilidad. – Problemas de equilibrio y coordinación, como alteraciones en la marcha. – Mareos o vértigo. – Problemas de control de la vejiga o del intestino, cambios en hábitos intestinales y vesicales. – Problemas cognitivos, como dificultad para concentrarse o problemas de memoria. – Cambios en el estado de ánimo, como depresión o ansiedad. Actualmente existen diferentes medicamentos para el tratamiento, orales y de aplicación subcutánea, intramuscular o intravenosa, que buscan disminuir la discapacidad y progresión de la enfermedad. Los especialistas que se encargan de atender esta enfermedad son los neurólogos, sin embargo, se apoyan de otras especialidades médicas como psiquiatría, fisiatría, urología, infectología y psicología. |

