En la madrugada del día de ayer, la tranquila noche de Pinasaco, kilómetro 3 en el sector norte de Pasto, se vio abruptamente interrumpida por un trágico suceso que ha sacudido a la comunidad. Silvio Alexander Tulcán, un hombre de 32 años de edad, fue encontrado sin vida en un callejón cercano a la carretera principal, convirtiéndose en la última víctima de la violencia que aún acecha en las calles de la región.
De acuerdo con los informes preliminares proporcionados por las autoridades locales, Tulcán se encontraba conduciendo una motocicleta en compañía de otro individuo cuando una acalorada discusión estalló entre ellos. Sin embargo, lo que comenzó como un altercado verbal pronto se tornó violento cuando su acompañante, aún no identificado, sacó un arma blanca y le propinó dos certeras puñaladas por la espalda a Tulcán, dejándolo gravemente herido en el suelo.
Violento acto
Pese a los esfuerzos de los equipos médicos que acudieron al lugar, las heridas sufridas por Tulcán resultaron ser mortales, y fue declarado fallecido en la escena del crimen. Este trágico desenlace ha conmocionado a los residentes de Pinasaco y sus alrededores, quienes lamentan la pérdida de un miembro activo de la comunidad y claman por justicia ante tan violento acto.
Inicialmente, surgieron especulaciones sobre la posible afiliación de Tulcán a una de las barras deportivas locales, sin embargo, estas fueron rápidamente desmentidas por el alcalde nocturno de Pasto, Luis Insuasty, quien hizo un llamado a no estigmatizar ni prejuzgar a las personas basándose en suposiciones. «Queremos dejar en claro que la víctima no era miembro de nuestra barra ni de ninguna otra. Es importante que no se confunda este incidente con la labor que venimos realizando en favor de la paz y la convivencia en las barras deportivas», afirmó Insuasty, subrayando la necesidad de abordar el caso con sensibilidad y rigor investigativo.
Indignación
Mientras tanto, las autoridades locales han intensificado sus esfuerzos para esclarecer los motivos detrás de este crimen y llevar a los responsables ante la justicia. Familiares y amigos de Silvio Alexander Tulcán se han unido en el dolor y la indignación, exigiendo respuestas y medidas contundentes para prevenir futuros actos de violencia en la comunidad. La pérdida de Tulcán ha dejado un vacío irremplazable en la comunidad, recordando a todos la fragilidad de la vida y la urgente necesidad de promover la paz y la tolerancia en un entorno marcado por la violencia y el conflicto. Su trágica muerte sirve como un doloroso recordatorio de los peligros que aún persisten en las calles de Pasto y sus alrededores, instando a las autoridades y a la sociedad en su conjunto a redoblar los esfuerzos en la lucha contra la delincuencia y la violencia.

