La noticia del retiro progresivo de Sura EPS del sistema de salud colombiano ha sacudido a más de cinco millones de afiliados, marcando un hito significativo en el panorama de la atención médica del país. Con una trayectoria que la posicionaba como la tercera EPS más grande, solo superada por Nueva EPS y Sanitas, este anuncio deja una profunda huella en la comunidad médica y en los ciudadanos que dependen de sus servicios.
Según datos proporcionados por la propia EPS, al corte de diciembre de 2023, Sura EPS contaba con 5,349,436 afiliados, de los cuales el 51.7% eran cotizantes, el 33.8% eran beneficiarios y el 14.5% pertenecían al régimen subsidiado. Es importante destacar que la mayoría de estos afiliados, aproximadamente el 61%, tienen ingresos inferiores a 2 salarios mínimos legales vigentes, lo que subraya la importancia de Sura EPS en la cobertura de salud de poblaciones vulnerables.
La decisión de retirarse del sistema de salud ha sido descrita por Juana Francisca Llanos, presidenta de Suramericana, como Ā«la decisión más difícilĀ» que la compañía ha tenido que tomar. En una rueda de prensa, Llanos explicó que se ha presentado una solicitud ante la Superintendencia Nacional de Salud para llevar a cabo un programa de desmonte progresivo, con el objetivo de garantizar una salida ordenada y diligente del sistema.
Transición
A pesar de este retiro, Sura EPS ha asegurado que continuará prestando servicios a sus afiliados con la misma calidad y responsabilidad que la caracteriza. En un acto de responsabilidad, la EPS se compromete a atender las necesidades médicas de sus afiliados hasta que las autoridades otorguen las aprobaciones regulatorias necesarias para la transición.
Sin embargo, este anuncio plantea una serie de interrogantes y desafíos para el sistema de salud colombiano. Con millones de personas dependiendo de los servicios de Sura EPS, es fundamental garantizar una transición sin contratiempos que no comprometa la atención médica de los ciudadanos. La continuidad del tratamiento y la entrega completa de la información clínica son aspectos críticos que deben ser abordados con diligencia y cuidado para asegurar el bienestar de los afiliados.
En este contexto, queda por ver cómo se desarrollará esta transición y cuáles serán las medidas adoptadas para mitigar cualquier impacto negativo en la prestación de servicios de salud en Colombia. Mientras tanto, la comunidad médica y los ciudadanos esperan con atención las decisiones regulatorias y los planes concretos que aseguren una salida ordenada y sin traumatismos de Sura EPS del sistema de salud del país.

