En Colombia, las mujeres enfrentan un conjunto único de desafíos cuando se trata de emprender, especialmente aquellas que son madres y cabezas de familia. Por eso, la disponibilidad para trabajar, varía de acuerdo al género.
Según Soraya Husain-Talero, directora de Investigaciones de la Fundación WWB Colombia, estas mujeres tienen «una mayor carga a nivel mental y emocional» que afecta sus ingresos, situándolos en promedio un 30.7% por debajo de los ingresos de los negocios dirigidos por hombres.
Esta desigualdad es el tema central del estudio «Cuidadoras y Proveedoras, Caracterización de la incidencia del trabajo de cuidado no remunerado en las personas emprendedoras en Santiago de Cali«.
Sigue leyendo: Última oportunidad: Paga el Impuesto Predial en Bogotá sin multas
Ante esto, Husain-Talero señaló que una de las principales barreras para el desarrollo de las mujeres emprendedoras es el trabajo de cuidado no remunerado. Esto las obliga a dedicar más tiempo a las tareas del hogar, lo que disminuye la disponibilidad para trabajar en sus negocios.
En Colombia, las mujeres dedican un promedio de 7 horas y 44 minutos al día a labores de cuidado, comparado con las 3 horas y 6 minutos que dedican los hombres. Esta «doble presencia» resulta en jornadas más largas y menor tiempo para el descanso y el autocuidado, impactando negativamente en la salud mental y emocional de las mujeres.
Carga de cuidado en mujeres afrodescendientes: Baja la disponibilidad para trabajar
El estudio también revela que las mujeres afrodescendientes o negras de entre 18 y 39 años en Santiago de Cali, enfrentan mayores cargas de cuidado. Esto complica aún más su capacidad para emprender.
Se trata de un grupo de mujeres que suelen iniciar sus negocios a edades más tempranas. Además, debido a la falta de redes de apoyo, deben conciliar el trabajo productivo y reproductivo desde sus hogares.
Te puede interesar: ¿Qué trabajos no serán reemplazados por la IA? Bill Gates tiene la respuesta
Las motivaciones para que las mujeres emprendan en Cali son variadas. Según el estudio, el 87% de las mujeres emprenden porque ven una oportunidad de negocio, el 78.5% para complementar o mejorar sus ingresos. Por último, el 69.9% emprende porque el trabajo escasea o no pudieron conseguir empleo. Estas cifras demuestran que el emprendimiento es tanto una necesidad como una oportunidad para muchas mujeres.
Razones para optar por micronegocios
Las mujeres a menudo optan por micronegocios en lugar de empleos tradicionales debido a varias razones. La falta de tiempo suficiente para conciliar un empleo con el trabajo de cuidado no remunerado, la inflexibilidad de horarios laborales, y la ausencia de redes de apoyo asequibles son factores determinantes. Además, algunas mujeres prefieren la flexibilidad y control que ofrece el emprendimiento.
El estudio evidencia que las mujeres emprendedoras distribuyen su tiempo entre el cuidado de hijos, tareas del hogar y sus negocios, lo que limita su capacidad de ocio y descanso en comparación con los hombres. Esta desigual distribución del tiempo contribuye a la brecha de ingresos entre negocios dirigidos por hombres y mujeres.
Más para leer: Transición energética en Colombia: inversiones y proyectos innovadores
Husain-Talero mencionó que la dedicación de horas a los negocios es similar entre hombres y mujeres, pero la carga adicional del cuidado no remunerado recae desproporcionadamente sobre las mujeres.
Estrategias para nivelar las cargas y reducir brechas
Para abordar estas desigualdades, el estudio propone varias estrategias:
- Fortalecer los sistemas de cuidado: Mejorar el acceso a servicios de cuidado a nivel comunitario, público y privado para que las mujeres puedan dedicar más tiempo a sus negocios.
- Re-negociación del cuidado: Promover una distribución más equitativa de las tareas de cuidado dentro de los hogares y en la comunidad.
- Fomento del crecimiento empresarial con perspectiva de género: Implementar políticas y programas que apoyen específicamente a mujeres emprendedoras, incluyendo formación en liderazgo y empoderamiento económico.
- Educación de calidad: Integrar educación financiera y de emprendimiento desde la primaria, adaptada a las dinámicas locales y accesible para todos.
También puedes leer: Deberías desconectar estos electrodomésticos para evitar el consumo fantasma
Disponibilidad para trabajar afecta el rol de las mujeres
Organizaciones como Innpulsa y el Sena pueden jugar un papel crucial en este proceso, considerando la disponibilidad para trabajar de las mujeres. Husain-Talero sugiere que estas entidades deben incorporar políticas de equidad de género en sus equipos de trabajo y transversalizar la perspectiva de género en toda su oferta institucional.
Además, es esencial que las organizaciones privadas promuevan investigaciones y políticas que reconozcan y apoyen las necesidades de las mujeres emprendedoras.
La implementación de estas estrategias no solo mejoraría las condiciones de vida de las mujeres emprendedoras y sus familias, sino que también contribuiría a cerrar la brecha de género en el emprendimiento en Colombia.

