P. Narciso Obando

Fraternidad, paz y reconciliación

El próximo jueves 30 de mayo, con motivo de celebrarse la solemnidad de Corpus Christi, los católicos nos reuniremos como comunidad ante la presencia de Jesús Eucaristía, recorriendo las calles del Centro Histórico de Pasto, en una jornada de oración y reflexión, rogando a Dios por la fraternidad, la paz y la reconciliación en nuestro departamento de Nariño.

Extendemos una fraterna invitación a unirse a esta celebración, que iniciará con la Solemne Eucaristía en la Catedral Sagrado Corazón de Jesús, presidida por nuestro Obispo, Monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro, y posteriormente, con la procesión por las calles, orando a los pies de Jesús Sacramentado en los altares que serán organizados en los diferentes templos alrededor del Centro Histórico de nuestra ciudad.  ¡Oremos juntos como hermanos y verdaderos discípulos misioneros en Camino!

La solemnidad de Corpus Christi nos pone de presente la alianza de Dios con los hombres. Esta alianza nace del amor siempre fiel de Dios, atraviesa toda la historia de la salvación. En la última cena Cristo establece, por medio de su cuerpo y de su sangre, la Nueva Alianza, la definitiva, aquella que nos da la plena revelación del rostro misericordioso de Dios y la salvación del género humano.

La Iglesia Católica tiene tradicionalmente varias actividades para la celebración de este día, pero una de las más importantes es la procesión en donde la hostia (en representación del cuerpo de Cristo) es la principal protagonista que es exhibida en una custodia.

Propongo a nuestros fieles católicos en esta santa solemnidad la comunión como medio insustituible de vida cristiana y amistad con Cristo. No nos cansemos de acercar más y más personas por medio de la meditación y de la conversión del corazón a la comunión eucarística. Allí, encontrarán al incomparable amigo de sus almas que les ayudará a vivir y a sufrir en esta vida, sin jamás perder la esperanza.

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Los cristianos atestiguan su gratitud y recuerdo por tan inefable y verdaderamente divino beneficio, por el que se hace nuevamente presente la victoria y triunfo sobre la muerte con la resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

Como católicos, creemos que Jesucristo está personalmente presente en el altar siempre que haya una hostia consagrada en el sagrario. Creemos que El viene ahora como nuestro huésped personal, cada vez que recibimos la Santa Comunión. Éste es el alimento del alma. Así como nuestro cuerpo necesita comer para vivir, nuestra alma necesita comulgar para estar sana.

La iglesia vive de la eucaristía. La Diócesis de Pasto, invita a que celebremos la solemnidad de Corpus Christi en recogimiento espiritual, invito a nuestras comunidades a rendir tributo reverente al Señor que está con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo.