Víctor Rivas

¡Por favor un tinto!

Siendo las siete de la mañana, pregunté a la recepcionista del hotel en donde me hospedaba en Medellín, que me recomendara un restaurante bueno, bonito y barato, en donde pudiese desayunar.

La recepcionista, una joven amable, de inmediato me dijo: Camine dos cuadras, gire a la izquierda unos 30 pasos y allí encuentra el restaurante de las características de los que usted busca.

Efectivamente hice el recorrido como me lo indicó la recepcionista y encontré el restaurante. El letrero que lo identifica dice: A.D.N. De inmediato a mi mente se me vino el periódico bogotano que llevaba este nombre, el cual ya no circula.

Pregunté a la mesera: ¿Que significa A.D.N? y ella  respondió: (A) Algo, (D) de, (N) nosotros.  Pregunte : ¿Quiénes somos nosotros?. Respondió: “Los paisas”

Cuando preguntamos que tenía para desayunar, no hubo necesidad de pasarnos la carta, sino que la recito de memoria.  Rápidamente nos pasó: porción de frutas, jugo, huevos al gusto, y una bebida caliente, acompañada de pan de la casa recién sacado del horno. Todo lo anterior por $17 mil, que pagamos con gusto.

Mientras esperábamos el desayuno, me detuve a leer un cartel ubicado a la entrada del restaurante,  el cual en letras grandes y muy vistoso decía:” Un tinto $ 2.500”; “por favor un tinto $ 1.800” y si usted dice: “Buenos días, por favor un tinto” $ 1.500.

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Independientemente de hechos que a los paisas los hacen sonrojar, ellos son gente amable, respetuosa, cultos, trabajadores, echados pa delante y cuando pueden ayudar o servir, lo hacen con generosidad. Por la escasez de espacio, hoy no puedo comentar anécdotas que son dignas de comentar. Como ellos lo dicen, son “pa las que sea”

Comento esta anécdota, para destacar que, con este bonito cartel, nos enseñan, que cuando usted necesite un bien o servicio, salude,  pida el servicio o el bien con respeto.  Esto hará que a usted también lo traten como se merece y, además, puede hacerse acreedor a un buen precio: correo: rivas1957@gmail.com