La salud mental en la capital de Nariño tiene que ser un tema primordial entre las autoridades, puesto que en menos de quince días dos personas jóvenes han intentado quitarse la vida, lo cual evidencia una gran problemática en el municipio.
Aquí es de destacar la labor de la Policía y los Bomberos de Pasto entidades que ha atendido estos casos y frustan estos casos en un trabajo conjunto para evitar que atenten contra su vida.
Es asi como Pasto, la capital del departamento de Nariño, se ha visto envuelta en una creciente crisis de salud mental que se ha manifestado en una preocupante tasa de suicidios. Este fenómeno no solo refleja el sufrimiento individual de quienes toman esta trágica decisión, sino que también evidencia una serie de problemas estructurales y sociales que requieren atención inmediata.
Entre los factores que han contribuido a esta situación se encuentran los problemas socioeconómicos, la región de Nariño ha enfrentado históricamente desafíos económicos significativos, incluyendo altos niveles de desempleo y pobreza. Estas condiciones generan estrés crónico y desesperanza en la población.
Por otra parte la presencia de grupos armados y el narcotráfico han afectado profundamente la estabilidad y seguridad de los habitantes, exacerbando el estrés y los trastornos psicológicos.
Falta de acceso a servicios de salud mental, aunque hay esfuerzos para mejorar la situación, la infraestructura y los recursos para la atención de salud mental en Pasto y Nariño siguen siendo insuficientes. La escasez de profesionales capacitados y centros de atención dificulta el acceso a tratamientos adecuados.
Es de señalar que ka salud mental sigue siendo un tema tabú en muchas comunidades, lo que impide que las personas busquen la ayuda que necesitan. La estigmatización y la falta de educación sobre estos temas agravan la situación.
El impacto de los suicidios es devastador no solo para las familias y amigos de las víctimas, sino también para la comunidad en general. Cada pérdida es una tragedia que deja un vacío y genera un efecto dominó de dolor y trauma.
Para abordar esta crisis, es esencial que se implementen acciones integrales y coordinadas que incluyan, mejorar el acceso a servicios de salud mental: Es crucial aumentar la inversión en infraestructura y personal especializado en salud mental. Los centros de atención deben ser accesibles y estar bien equipados para proporcionar apoyo efectivo.
Emprender programas de prevención y educación, las campañas de sensibilización y educación sobre salud mental pueden ayudar a reducir el estigma y promover la búsqueda de ayuda. Las escuelas, los lugares de trabajo y las comunidades deben ser lugares donde se promueva activamente el bienestar mental.
El abordar las raíces económicas y sociales del problema es vital. Programas de apoyo económico, capacitación laboral y desarrollo comunitario pueden ayudar a mitigar los factores de estrés que contribuyen al suicidio, al tiempo de establecer líneas de ayuda y equipos de respuesta rápida que puedan intervenir en situaciones de crisis es esencial para prevenir tragedias inminentes.
La situación de suicidios en Pasto, Nariño, es un llamado urgente a la acción. Es necesario que las autoridades, las organizaciones no gubernamentales y la comunidad en general trabajen juntos para abordar esta crisis con la seriedad y la compasión que merece. Solo a través de esfuerzos concertados y sostenidos podremos ofrecer esperanza y salvar vidas en nuestra querida región.

