Clavija

En Guaitarilla, este 18 de mayo se conmemoraron 224 años del Levantamiento Comunero del Sur para rendirle homenaje a un pueblo altivo, digno y rebelde que anticipaba las auroras del grito libertario de América. Para ello la alcaldesa Ingrid Melo organizó un espectáculo lúdico, colorido y pedagógico a cargo de niños, jóvenes, adultos, profesores, estudiantes, padres de familia y empleados públicos. Como nunca se integró a la ciudadanía a esta celebración lo cual muestra la identidad con el acontecimiento y su esencia para sentirse herederos de una causa que invita a construir un mejor futuro.  

El acontecimiento va más allá de la irreverencia ante el cura a quien en la misa mayor, 2 mujeres, le arrebatan y rompen el decreto de recudimiento de diezmos que gravaba con más impuestos, hasta por parir: si era varón tenían que pagar un real y si era mujer medio real. Cuando entran a la iglesia de Túquerres para ajusticiar a los hermanos Rodríguez Clavijo gritaban “Dios no ha prohibido la libertad”; es por la libertad para decidir, para educarse, para tener buena salud, para elegir, en fin, por la libertad para el buen vivir. Tarea que sigue inconclusa, porque el Estado sigue teniendo la misma escancia de aquella época: alcabalero, agiotista, sin base productiva, cómplice de la explotación, abuso de poder de las oligarquías y corrupto como los hermanos Rodríguez Clavijo que no solamente le echaban clavija a los impuestos sino también al trago que ellos mismos producían en sus alambiques, tan feo el trago que se llamaba careguasca.

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Queda el ejemplo a seguir, de lucha y rebeldía que hoy se agita con mayor ímpetu en Nariño y el país por otro modo de vida que reconozca las potencialidades de un país cuya riqueza está mal distribuida y ensangrentada, las mujeres liderando procesos reivindicatorios y la iglesia entendiendo su nuevo papel en la sociedad a lado de los pobres. En esto radica la vigencia histórica del levantamiento de 1.800 que en hora buena se repite con frecuencia en los actos de movilización social y política de los nariñenses en respaldo a políticas públicas que nos permitan superar los precarios y vergonzosos indicadores de desarrollo socioeconómico del país y especialmente de Nariño y por el buen vivir de todos. Vendrán mas levantamientos o estallidos.