Las persistentes lluvias que azotan la Costa Pacífica nariñense continúan dejando un rastro de desolación y angustia en los municipios de la región costera. Las comunidades locales se enfrentan a una ola invernal que no da tregua, provocando estragos y dejando a su paso familias damnificadas y en estado de zozobra ante los devastadores daños.
En las últimas horas, una emergencia ha prendido las alarmas en el Piedemonte costero, sembrando el pánico entre los habitantes de las localidades de Mallama y Ricaurte.
Caída de postes
El desbordamiento de la quebrada Chala ha sido el epicentro de este acontecimiento, afectando directamente a tres viviendas y ocasionando la caída de dos postes de energía eléctrica, lo que resultó en la interrupción del suministro eléctrico en la zona.
Los residentes cercanos a la quebrada, asustados por la situación, abandonaron precipitadamente sus hogares en un intento por resguardar sus vidas. Entre el pánico y el miedo, alertaron a las autoridades locales sobre lo que estaba ocurriendo, clamando por ayuda y asistencia inmediata.
Socavación fluvial
El director de la Oficina de Gestión del Riesgo departamental, Gabriel Ocaña, se pronunció ante el hecho presentado. En sus declaraciones, informó que el alcalde de Mallama, Giovanny Muñoz, les había comunicado sobre el desbordamiento de la quebrada en los límites con Ricaurte, que afectó a tres viviendas y provocó una socavación fluvial en la vereda Cuataquer del municipio.
«Hemos establecido comunicación con el mandatario local, quien ha estado presente en la zona junto con el personal de Gestión del Riesgo, realizando una evaluación de la situación. Hasta el momento, este es el reporte preliminar que tenemos: tres viviendas afectadas y, afortunadamente, no se han reportado víctimas», afirmó Ocaña.
Situación similar
El funcionario destacó que, en los últimos días, se han registrado emergencias similares en otras zonas del departamento. En La Espriella y Tumaco, más de 500 viviendas se han visto afectadas por las inundaciones, mientras que, en Barbacoas, más de 500 personas han resultado damnificadas a causa de las inclemencias del tiempo.
Ante los graves daños causados por el invierno en el departamento de Nariño, se ha convocado a una reunión urgente con el gobernador y los alcaldes de la región. El objetivo de este encuentro es evaluar la situación actual y, de ser necesario, considerar la declaración de calamidad pública, con el fin de solicitar asistencia y recursos adicionales al Gobierno Nacional para hacer frente a esta crisis que no da tregua.

