Una de las principales tareas de los columnistas es analizar y a través de este proceso compartir una pedagogía que permita comprender lo que ocurre por obra de los Medios Masivos de Desinformación (MMdeD), cuya función es acrecentar odios, oscurecer la realidad que debe ser conocida, magnificar lo pequeño, dirigir la opinión hacia temas de segundo orden para no darse cuenta de lo fundamental, entre otras maniobras que muchos no comprenden.
Por ejemplo, dejar de trabajar en reformas que son imprescindibles para un país que las requiere urgentemente diciendo que la situación coyuntural lo impide, o atribuir a las personas frases que no ha dicho como un producto de la interpretación de intervenciones, discursos o planteamientos, son dos mecanismos que simbolizan el bajo nivel cognitivo de quienes lo emplean y muestran la cara oscura de quienes detentan alto poder mediático o jurídico empleado para dichos fines.
El caso UNGRD (Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres), entidad que tiene como objetivosdirigir la implementación de la gestión del riesgo de desastres, atendiendo las políticas de desarrollo sostenible y coordinando el funcionamiento y el desarrollo continuo del Sistema Nacional propio, está en primera plana de las noticias como si fuera recién que ha ocurrido un caso similar atribuyendo al gobierno de turno la responsabilidad de este tipo de corrupción.
Se oculta que, desde hace años atrás, en diversos gobiernos anteriores se ha venido denunciando el uso indebido de recursos sin que los Medios ni la gobernanza se hubiera pronunciado, olvidando que Nariño fue perjudicado enormemente por una decisión errónea que condenó a varios municipios a una situación grave por presunta responsabilidad del volcán Galeras, cuyos inmensos recursos otorgados nunca se vieron reflejados en obras concretas iguales a las sumas destinadas para esos fines (1).
Tal vez es tiempo de dejar el agravio, la perversa interpretación, los llamados al odio y descalificación, por parte de los MMdeD, los cuales pueden encaminarse por la paz y bienestar real de Colombia.

