Pasto enfrenta intensos aguaceros mientras el resto del país sufre sequías

El municipio de Pasto, ubicado en el departamento de Nariño, se encuentra en lluvias que han azotado la región en las últimas semanas. Mientras otras áreas del país lidian con sequías derivadas del fenómeno de El Niño, Pasto está experimentando condiciones totalmente opuestas, lo que ha causado serias afectaciones y preocupación en la comunidad.

El director de Gestión del Riesgo de Desastres de Pasto, Ricardo Ortiz, informó que el aumento de las precipitaciones ha generado problemas de arrastre de material depositado en el cauce aguas arriba de las quebradas Guachucal y Peñas Blancas. Esta acumulación de sedimentos incrementa el riesgo de desbordamientos, poniendo en peligro a las comunidades cercanas.

Aunque las autoridades locales, en conjunto con el Puesto de Mando Unificado, están trabajando para mitigar los riesgos, el pronóstico del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) indica que las lluvias persistirán durante el resto del mes de abril. Por esta razón, se están identificando zonas que sirvan como puntos de encuentro y refugio para las comunidades en caso de una evacuación de emergencia, así como barrios que podrían verse afectados por las inundaciones.

Alerta naranja

Entre los barrios que se encuentran en mayor riesgo se destacan La Minga y Potrerillo, que serían los primeros en verse impactados en caso de un desbordamiento de las quebradas. La situación ha llevado a las autoridades a declarar la alerta naranja en el municipio, instando a la población a mantenerse informada y preparada ante posibles emergencias.

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En busca de soluciones para prevenir desastres, las autoridades han considerado la posibilidad de desviar la quebrada Guachucal por la parte alta del embalse, con el objetivo de reducir el riesgo de desbordamientos. Sin embargo, esta medida requiere una evaluación cuidadosa para evitar impactos negativos en el ecosistema y en las comunidades cercanas. La situación en Pasto es un recordatorio de los desafíos que plantea el cambio climático y la necesidad de contar con estrategias de gestión de riesgos efectivas. Mientras tanto, los habitantes del municipio permanecen en alerta, esperando que las condiciones mejoren y que las autoridades tomen las medidas necesarias para garantizar su seguridad.