Ismael Botina popular maestro Buchón, mientras pedalea su bicicleta Monark, se preocupa por el paso del tiempo, en 4 meses llega a la mitad del Gobierno del cambio, y lo que no hizo Petro no lo hará ni Mandrake. Los vientos del sur, cada vez soplan menos. El presiente Petro llevará en su corazón el recuerdo que Nariño le dio el triunfo, con un 80 por ciento de votación a su favor, eso nunca volverá repetirse.
Hay diferencias entre ricos y pobres. Mientras en Antioquia, el Presidente les dio la espalda y les negó recursos para sus carreteras de cuarta generación, y al contario de amilanarse, los paisas llamaron al constituyente primario, a formar una “vaca”, así como cuando nos reunimos a tomar trago y nos falta plata para la botella de guaro, “aserruchamos” y en un santiamén reunimos el botello; así mismo, los paisas, reunieron los billones para concluir sus carreteras.
Acá la cosa es distinta. Maestro Buchón, hace unos tantos años, no recuerdo cuantos, adoptó dos perros runas, y los bautizo con los nombres de moda de ese tiempo, al uno le puso Timbío, y al otro El Estanquillo. Durante todo este tiempo, los canes se han alimentado de esperanzas politiqueras. Cada vez que llegan las campañas, los candidatos se obnubilan hablando que ese tramo será una realidad. Los dos perros, en tiempo de campaña se hincharon de promesas; la última vez, y la más creíble, fue en enero de este año 2024, cuando el Presidente Petro, dijo… “los vientos del sur, han llegado y la doble calzada Pasto- Popayán incluido el tramo Timbío el Estanquillo, está completamente financiado. No cabíamos de la dicha, ¡Viva Petro, Constituyente! gritábamos de la dicha. Esa alegría duró poco.
Esta semana, en un debate de control político en la Comisión Séptima del Senado, llegó el Ministro del Transporte y la Dirección de la ANI, y los dos funcionarios, les dijeron a nuestros congresistas que… “el Presidente manda a decir al pueblo soberano de Nariño, que las intenciones se mantienen, pero, que por ahora no hay plata”. A bajarnos de esa nube.
Si no lo hizo Petro, no lo hará nadie, ni Mandrake. Por eso maestro Buchón, cabizbajo, decide hacer una colecta, una “vaca”, para poder enterrar sus perros Timbío y El Estanquillo, porque el proyecto ya no resiste más promesas.
Sin embargo, el entierro no será fácil, porque viene la época electoral, y saldrán los candidatos a pronunciar el discurso, que ¡vamos a revivir el proyecto!, y con ese cuento ganarán votos y seguramente propondrán hacer Juntanzas, palabra de moda, por estos tiempos.
A propósito le preguntaron al gran maestro Buchón, ¿Qué significa juntanza? y sabiamente respondió: “es una montonera de tecnócratas que posan de sabios, hablando mierda y al final, nadie entiende ni se compromete”.
De malas, paz en la tumba del proyecto Timbio- El Estanquillo, el más ambicioso de los Nariñenses. ¡Viva Petro Constituyente…!

