Una semana de dolor y luto ha marcado a una familia en Santa Marta tras la pérdida trágica de dos de sus seres queridos. Moisés Ramos y su hijo, Moisés Eduardo Ramos, encontraron destinos fatídicos relacionados, pero diferentes, que dejaron un vacío imposible de llenar.
El joven Moisés Eduardo perdió la vida en un terrible accidente. Manipulando un celular conectado al tomacorriente minutos después de tomar una ducha en su hogar en la vereda Calabazo, zona rural de Santa Marta, sufrió una descarga eléctrica que le arrebató la vida. Con tan solo una carrera prometedora de Negocios Internacionales en la Universidad del Magdalena y pasiones por el surf y el gimnasio, su partida dejó un hueco irreparable en la familia y en la comunidad.
La noticia devastadora llegó a su padre, Moisés Ramos, quien se encontraba en proceso de recuperación de una cirugía renal. La pérdida de su único hijo lo sumió en una profunda desesperación. A pesar de los esfuerzos por asistir al sepelio, su salud se debilitó rápidamente, y fue trasladado de urgencia a una clínica.
Sucesos inesperados
Los días siguientes fueron testigos de una tragedia inimaginable cuando Moisés Ramos sufrió un infarto fulminante acabando con su vida. Para los allegados, su corazón no pudo soportar el peso del dolor y la pena que le causó la pérdida de su amado hijo.
Esta doble tragedia ha dejado a la familia Ramos y a toda la comunidad de Santa Marta sumida en un profundo duelo. Dos vidas truncadas por sucesos inesperados que nos recuerdan la fragilidad de la existencia y la importancia de valorar cada momento junto a nuestros seres queridos. Que el recuerdo de Moisés Eduardo y Moisés Ramos permanezca como un tributo a sus vidas y un recordatorio de la fuerza del amor familiar.

