Fiscalía pidió más de 40 años de cárcel para los padres de Sara Sofía

En un proceso que ha mantenido en vilo a la sociedad colombiana, el juicio por la desaparición de Sara Sofía Galván llega a su etapa final. Tres años después de la tragedia que marcó a la localidad de  Ciudad Bolívar, al sur de Bogotá;  la espera por el veredicto final ha sido agónica para una familia que busca respuestas y justicia.

Desde el inicio de la investigación, la madre de Sara Sofía, Carolina Galván, y su padrastro Nilson Díaz, fueron señalados como los principales sospechosos en este caso que ha conmovido a la opinión pública. La solicitud de la Fiscalía de una condena máxima de 45 años de prisión para ambos en el alegato de conclusión revela la gravedad de los cargos que enfrentan, particularmente el delito de desaparición forzada.

El proceso judicial ha sido complejo, con versiones contradictorias y giros inesperados en la narrativa de los acusados. La Fiscalía ha presentado pruebas contundentes, destacando el hecho de que Sara Sofía desapareció estando bajo el cuidado directo de su madre y padrastro, quienes además mintieron a las autoridades y a la familia sobre el paradero de la niña.

La posibilidad de una condena por desaparición forzada agravada, con penas que podrían alcanzar hasta 45 años de prisión, refleja la gravedad de los hechos y la contundencia de las pruebas presentadas. La hipótesis de que el cuerpo de la menor fue arrojado al río Tunjuelito añade una dimensión más sombría a este caso, revelando la brutalidad de los presuntos actos cometidos por quienes deberían proteger a la niña.

La incertidumbre y la desesperación han acompañado a la familia de Sara Sofía desde el día de su desaparición. La madre ha cambiado su versión en múltiples ocasiones, admitiendo la participación en la muerte de su hija. Las diferentes versiones y la lentitud de la justicia han generado frustración en la sociedad y han evidenciado la necesidad de una respuesta firme por parte del sistema judicial.

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Ahora, con la fecha del 27 de febrero como el día en que se conocerá el veredicto, la expectativa crece. La sociedad espera que la justicia prevalezca y que se dé un mensaje claro de que los casos de desaparición forzada no quedarán impunes en Colombia. Este caso, trágico y desgarrador, debe convertirse en un llamado a la acción para mejorar y agilizar los procesos judiciales en casos similares en el futuro, brindando a las familias la certeza y la celeridad que merecen.