Nicolás Arias, asesor.

En Pasto capacitan a brigadistas en la atención de emergencias

Con el propósito de fortalecer y mejorar la respuesta ante posibles emergencias, la Universidad de Nariño, a través de la Brigada de Emergencia, llevó a cabo la capacitación sobre Gestión de Riesgo de Desastres.

A través de la implementación de estos saberes, lo que se busca es que se realice un proceso asertivo y responsable respecto al manejo de situaciones de riesgo, teniendo en cuenta que la capital nariñense se encuentra ante un riesgo de alta magnitud como el Volcán Galeras.

De igual manera, el estamento universitario debe brindar las garantías adecuadas en términos de seguridad, que permitan desarrollar las actividades académicas con normalidad, sin poner en riesgo al estudiantado.

Compromiso

El asesor de Riesgos Laborales, Nicolás Arias, sobre la implementación de estos procesos expresó que “el programa de capacitación que se despliega desde el sistema de gestión, necesita de un compromiso gerencial y la participación de los trabajadores”.

“La normatividad exige que toda empresa pública o privada que esté en el territorio, debe tener una brigada de emergencia, y los riesgos que se generan en la infraestructura de las instalaciones deben ser resueltos por la alta gerencia”, sostuvo Arias.

Desde el Alma Mater, resaltan la importancia de la vinculación del cuerpo administrativo y docente a todo lo que tiene que ver con las brigadas de emergencia, de tal manera que permita ampliar la capacidad de respuesta ante posibles casos.

loading...
Conocimiento

De esta manera y dependiendo de las situaciones, los brigadistas deben contar con la capacidad y el conocimiento para activar las rutas de atención para las problemáticas que se pueden presentar en el día a día.

Desde la Coordinación de la Brigada de Emergencia, hacen el llamado a la comunidad universitaria a hacer parte de este importante grupo, con el fin de brindar apoyo a las diferentes situaciones de emergencia.

“Tenemos unas brigadas intermedias que demandan unas capacitaciones mucho más profundas, teniendo en cuenta y conociendo los riesgos de las mismas organizaciones, es decir, aquí existe el riesgo de explosiones o derrame de sustancias químicas”, concluyó Nicolás Arias.

Finalmente, los procesos académicos deben estar acompañados de acciones que beneficien a la comunidad universitaria desde distintos aspectos, que permitan generar un espacio seguro y con responsabilidad administrativa.