Desde el 9 de enero del presente año, el intempestivo cierre de la vía Panamericana, a consecuencia del derrumbe que se presentó en el municipio caucano de Rosas, se convirtió para los nariñenses en una verdadera pesadilla, puesto que nos aisló del interior del país.
Nos referimos a una pesadilla que se ha prolongado durante todo el año, con toda una serie de afectaciones en especial económicas, a lo que también se han unido las protestas por parte de diferentes sectores, como el de los indígenas, que como si la situación no fuera de por sí, bastante grave, también en varias oportunidades han bloqueado la vía.
Hoy, cuando nos encontramos a las puertas de la celebración de las fiestas de navidad, de fin de año y del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto, este tema de la vía Panamericana, nos tiene en ascuas, puesto que esta es la hora en la que no sabemos si los señores de Invías van a cumplir con su promesa de una vía libre, antes del 15 de diciembre, fecha que ya tenemos encima.
Se trata de una preocupación plenamente justificada, puesto que las noticias que nos llegan desde la zona donde se están realizando los trabajos, no son precisamente las mejores.
Lo que nos dicen es que luego del cierre de algunos tramos hace algunos días, lo que se hizo para agilizar los trabajos, con lo que en efecto, se lograron algunos adelantos, en los últimos días, se han registrado en el sector torrenciales aguaceros, razón por la cual se ha retrasado de manera notoria, el cronograma que se ha fijado Invias para la terminación de los trabajos.
Se trata de una información inquietante, puesto que puede significar que no se logre la apertura total de la carretera, lo que sería fatal para nosotros en las actuales circunstancias, cuando como dice la expresión popular, las fiestas de diciembre y el carnaval de enero, están a la vuelta de la esquina.
Lo cierto es que ya estamos entrando a diciembre, el mes donde el transporte de pasajeros se quintuplica de lado y lado; el mes donde toneladas de mercancías para el comercio, llegan a Pasto y al departamento de Nariño, con el fin de aprovechar al máximo una temporada, que como bien lo sabemos se caracteriza por su gran reactivación económica.
Con esto queremos decir que para nuestra región es prioritario que no se vaya a retrasar la entrega de las obras de la vía Panamericana, puesto que esto nos representaría graves afectaciones, con lo que terminaríamos muy mal el año viejo y empezaríamos peor el nuevo.
De allí, el llamado que nuevamente hacemos desde esta zona sur del país, para que “se le dé perrero” a las obras de la vía Panamericana. Para el departamento de Nariño es de suma importancia, que la vía quede libre, en esta época de tanta transcendencia y de tanto movimiento.
Quedamos entonces en medio de una gran expectativa en torno a esta vía Panamericana que tantos dolores de cabeza nos ha provocado durante todo el año.
Tenemos fé que en los días que todavía faltan, se pueda cumplir con el cronograma de Invias y la apertura pueda ser entregada sin mayores contratiempos. Esto sería para Pasto y nuestro departamento de Nariño, un regalo anticipado de Navidad que todos esperamos con gran anhelo, por todo lo que representa para nuestro progreso y desarrollo en este fin y comienzo de año.
Hoy, cuando nos encontramos a las puertas de la celebración de las fiestas de navidad, de fin de año y del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto, este tema de la vía Panamericana, nos tiene en ascuas, puesto que esta es la hora en la que no sabemos si los señores de Invías van a cumplir con su promesa de una vía libre, antes del 15 de diciembre, fecha que ya tenemos encima.

