En un enfrentamiento marcado por la dificultad y el pésimo estado de la cancha, tanto Junior como Águilas Doradas se vieron obligados a improvisar y apelar al juego físico y a los pelotazos. Ninguno de los equipos logró desplegar su estilo de juego característico, lo que generó un partido muy trabado.
A pesar de no contar con su línea ofensiva de referencia, excepto por los intentos de Déiber Caicedo, Junior logró encontrar ventajas que le permitieron generar peligro en el arco rival. Sin embargo, el arquero uruguayo Santiago Mele se erigió como la figura indiscutida del encuentro, evitando en múltiples ocasiones que los locales se fueran al descanso con ventaja.
La segunda mitad no fue diferente a la primera. Nuevamente, ambos equipos apelaron al juego físico y aéreo, lo que dificultó el accionar de Junior. Sin embargo, la suerte parecía sonreír al «Tiburón» cuando Carlos Bacca recibió un pase entre líneas y definió con categoría para poner el 1-0 a favor del equipo rojiblanco.
Esta ventaja duró muy poco tiempo, ya que Jeison Quiñones igualó el juego con un golazo apenas cinco minutos después. A partir de ese momento, Junior se vio golpeado anímicamente y con dificultades para generar peligro.
Una vez más, Santiago Mele se convirtió en la figura del partido, evitando en varias ocasiones que Águilas Doradas se llevara la victoria. A pesar de sumar un punto, el empate resultó insuficiente para que Junior esté cerca del líder Tolima, y la clasificación a la final se ve amenazada.
Ahora, los rojiblancos deberán aferrarse a su suerte y aprovechar cada oportunidad que se les presente para poder dar alcance al líder. La lucha por la clasificación está en su punto más crítico, y Junior deberá mostrar su mejor versión en los próximos encuentros si desea obtener su boleto a la final.

