El proyecto PomoPaz, que trabaja incansablemente por la paz y el bienestar de las comunidades de la Costa Pacífica nariñense, ha dado un paso significativo hacia la mejora de la calidad de vida de aquellos a quienes sirve. En su última iniciativa, se ha enfocado en la actualización y construcción de planes de vida y autoprotección comunitarios.
El objetivo de esta actividad es identificar de manera integral las problemáticas y riesgos que afectan a cada comunidad, considerando las perspectivas y experiencias de sus propios miembros. Esto se llevó a cabo con la participación activa y comprometida de cuatro comunidades beneficiarias del proyecto: Acret, Chajal, San José de Caunapi y Barrio Once de Noviembre.
Necesidades
El enfoque en la mirada comunitaria es fundamental, ya que nadie conoce mejor las necesidades y desafíos de una comunidad que sus propios miembros. Esta actividad brindó la oportunidad de un diálogo abierto y constructivo, donde se discutieron las cuestiones que más afectan a cada comunidad y las soluciones potenciales.
Además, se identificaron las capacidades y recursos disponibles en estas comunida des, lo que permitirá abordar las problemáticas y los riesgos de manera más efectiva.
Desafíos
La construcción de planes de vida y autoprotección es un paso significativo hacia la resiliencia y la capacidad de autogestión de estas comunidades. Al comprender sus propios desafíos y fortalezas, podrán tomar medidas proactivas para mejorar su calidad de vida y reducir los riesgos que enfrentan.
Este proyecto no solo se enfoca en la identificación de problemas, sino que también es un testimonio de cómo la comunidad puede trabajar unida para superar obstáculos y alcanzar una vida mejor.
El proyecto PomoPaz, promovido por la Diocesis de Tumaco con el liderazgo de monseñor Orlando Olave, sigue comprometido en su misión de fomentar la paz y el bienestar, y esta iniciativa demuestra su dedicación a empoderar a las comunidades locales.

