Con la innata habilidad del que ama las letras, un inmenso afecto por su tierra e inmensa gratitud por la gente que ha caminado por sus calles dejando como huella una rica historia de vivencias y de admirable presencia como aporte a la identidad de nuestra ciudad capital, en donde no sólo nombres de ilustres engalanan sus páginas, sino personajes que se han hecho populares con el paso del tiempo.-
El de hoy es el título de una de las tantas y exitosas obras de nuestro dilecto amigo Edgar Ricardo Figueroa Santacruz, quien se explaya y disfruta al igual que los lectores con estos queridos coterráneos, que se han hecho simpáticos y dueños de una particular personalidad reconocida siempre por las gentes del común.- Ellos han sido y son parte de la cotidianidad del pastuso familiarizado ya con estos nombres.-
Como la muestra del botón vamos a mencionar algunos de estos personajes a quienes unos los llaman típicos y otros populares, siendo este último apelativo el que más se acomoda a la realidad: Pedro Zarama Castillo, Pedro Bombo, a quien Adalberto Ayala paredes le canta así. Tocando bombo y maracas, cencerro y una corneta Pedro Bombo va cantando por las calles de mi tierra.-
Rosendo Santander Garcés, “El Cachirí”Por allá en los años cincuenta se paseaba por las calles de San Juan de Pasto, un selecto caballero de la masa popular de especial presencia, de apellido apergaminado y agilidad mental, fina inteligencia e ingenio abundante. en su juventud estudió para chofer aunque nunca pudo conducir.-
Manuel Enriquez Salazar, conocido como “El cuy”.Su madre doña Dolores vendía pan de leche en las gradas de la iglesia la Merced. Tuvo cuatro hijos de los cuales se sabía que los tres varones murieron y la mujer sobrevive .El cuy fue uno de los pioneros de la propaganda hablada no sólo de anuncios de cine sino como voceador de El Derecho por muchos años.
Rosa Onofre de Delgado, “Doña Rosa Mosca” fue una persona destacada ya que pasó por la vida dejando tradiciones, recuerdos y orgullo entre su descendencia. Fue una pastusa raizal. Era de carácter alegre sobre todo cuando escuchaba un bambuco. O un disco de música ecuatoriana, se levantaba y danzaba con sus tradicionales follados, sus pañolones y aretes al igual que una ñapanga.
“El Juanito”de los chupones o raspados.- Nunca supimos del apellido, pero era conocido más que por su chaqueta y gorro blancos, por su excepcional amabilidad con clientes y amigos, para quienes ofrecía con su producto, todo un catálogo de buenos modales. Los lugares que siempre frecuentó ´para vender, fueron el parque Nariño y el estadio Libertad. Y como ellos muchos más.
Muchas gracias amigo Ricardo. srodriguezmontezuma@alvaro-moreno


