En San Andrés de Tumaco, se dio inicio a la Semana por la Paz, las calles del Distrito se vistieron de amarillo, azul y rojo; los tumauqeños marcharon en esa búsqueda colectiva de reconciliación y armonía. La unión y la esperanza evocaron la jornada que busco alzar su voz buscando un futuro más pacífico, donde prime siempre el respeto por la vida.
El obispo de la Diócesis de Tumaco Orlando Olave Villonoba, mencionó que como inicio de la Semana por la Paz se llevó a cabo una eucaristía que permitió elevar una oración por el bienestar del país y por las familias que han tenido que enfrentar el flagelo de la violencia y pos los escenarios intimidantes que propician los grupos armados.
Construir
“Siempre he insistido que la paz no es tarea humana, es un don de Dios, todos nosotros debemos pedir para que cada día podamos construir paz no solo con los actores armados, sino que también este en nuestros corazones, en nuestras familias y en nuestras comunidades. La violencia contra los niños, las mujeres, los jóvenes debe terminar”, enfatizó Olave
“La violencia lastimosamente se nos ha ido institucionalizando, estos escenarios que estamos fomentando siguen siendo una puesta para que juntos podemos lograr resultados esperanzadores, buscando que la empatía, la solidaridad, la igualdad y el don de servir y amar prevalezcan en todo momento. Colombia necesita cambios, pero este empieza primero por nosotros mismos”, aseveró el obispo.
El monseñor señaló que la paz es una condición social cuando se refleja la honestidad y la empatía. “Todo empieza cuando los políticos respetan los bienes públicos, cuando nosotros como hombre promovemos buenos actos desde la palabra. Decirles que la iglesia católica está presente en las comunidades incentivando la reconciliación.

