EDITORIAL

INQUIETANTE ALERTA PREELECTORAL

A cuatro meses para la realización de las elecciones territoriales en las que los colombianos elegiremos a nuestros próximos gobernadores, alcaldes, diputados, concejales e integrantes de las JAL, nos preocupa el reporte que acaba de dar a conocer la Misión de Observación Electoral, MOE.

Se trata de su cuarto informe preelectoral referente a los episodios de violencia que se vienen registrando en detrimento de los liderazgos políticos, sociales y comunales, directamente relacionados con el proceso electoral que se llevará a cabo el próximo 29 de octubre.

Allí, la directora de la MOE, Alejandra Barros Cabrera, afirma que la contundente conclusión del informe, el cual tiene corte del 29 de mayo, es que el actual periodo preelectoral que estamos viviendo en estos momentos, aparece como el más violento que se haya presentado en la historia reciente de los procesos democráticos que se han realizado en Colombia.

Por ello, tiene mucha razón, la Misión de Observación Electoral MOE, cuando advierte que esta situación de violencia desatada que se sufre en varias zonas del territorio nacional, se constituye en una grave amenaza en contra de la Democracia.

«Estamos viendo como esos hechos de violencia preelectoral, están interfiriendo de manera grave en este proceso democrático, en diversas regiones del país, en lo que tiene que, con las amenazas a candidatos, represión a algunas campañas y a sus gestores, a muchos de los cuales, de acuerdo con las denuncias recibidas por las autoridades electorales, se les está impidiendo que hagan sus campañas en algunas zonas del país, lo que solo se puede calificar como un gravísimo atentado a nuestra democracia».

Es una alerta cierta desde todo punto de vista, puesto que bien sabemos que esta clase de hechos generados por el alto número de grupos armados que operan en el país, comienzan a limitar la participación de las diferentes comunidades en el actual proceso electoral que estamos viviendo de cara a las elecciones de octubre.

Es así, como estamos viendo como esos hechos de violencia preelectoral, están interfiriendo de manera grave en este proceso democrático, en diversas regiones del país, en lo que tiene que, con las amenazas a candidatos, represión a algunas campañas y  a sus gestores, a muchos de los cuales, de acuerdo con las denuncias recibidas por las autoridades electorales, se les está impidiendo que hagan sus campañas en algunas zonas del  país, lo que solo se puede calificar como un gravísimo atentado a nuestra democracia.

loading...

En ese sentido, la MOE nos presenta unas cifras nada alentadoras, al señalar que luego de haber comenzado a correr el actual calendario electoral se registra un inquietante incremento del 37% con relación a las elecciones territoriales de hace 4 años, con 320 hechos violentos, de los cuales los departamentos más afectados son los del Cauca, Antioquia, Nariño y Valle del Cauca. Igualmente, es motivo de alarma, saber que en el mismo informe se registra la ocurrencia de 237 intimidaciones y 531 acciones armadas, lo que significa respectivamente, un aumento del 119.4 por ciento y un 128.9 por ciento ante el 2019.

Puede interesarle: https://www.diariodelsur.com.co/no-me-gusta/

De allí que nuestro llamado es para que el Gobierno Nacional acate las importantes recomendaciones que hace la MOE en el sentido de implementar las acciones que se requieran para garantizar la seguridad y proteger la vida e integridad de las personas que están siendo amenazadas en el marco de este proceso electoral, las cuales señalan  que se debe poner en marcha un canal de comunicación y un permanente diálogo entre el Gobierno Nacional, las autoridades, los partidos políticos y los grupos significativos de ciudadanos, para establecer las estrategias que permitan la elaboración de los planes de acción y prevención contra las acciones de los  grupos armados ilegales. Igualmente, tal como lo sugiere la MOE, es necesario aumentar la realización de las reuniones de seguimiento, nacional, departamental y municipal, con énfasis en los territorios más azotados por esta violencia preelectoral, que le está causando graves afectaciones al ejercicio de los derechos políticos de los precandidatos y la población en general.