Según lo mencionado por las autoridades, en desarrollo de operaciones militares y policiales fueron localizadas y destruidas 52 refinerías ilegales operadas por disidencias en Tumaco y Barbacoas; estos complejos, encargadas de destilar crudo ilegal, generaban un daño en los ecosistemas y generaban una explotación excesiva de los recursos naturales en el litoral Pacífico.
El comandante encargado de la Fuerza de Tarea Conjunta de Estabilización y Consolidación Hércules, brigadier general Carlos Padilla Cepeda señaló, “en A desarrollo de operaciones militares realizadas por unidades de la Fuerza de Tarea Conjunta Hércules, en coordinación con la Policía Nacional, con nuestra Fuerza Aérea Colombiana y con la Fiscalía General, se logró la destrucción de 52 refinerías ilegales encargadas de la destilación del crudo que harían parte del sistema financiero ilícito de los grupos armados organizados residuales Segunda Marquetalia estructura Oliver Sinisterra y el Comando Coordinador de Occidente, estructura Urías Rondón en el área rural del municipio de Tumaco”.
Operación militar
La operación militar direccionada a neutralizar el hurto de hidrocarburos, se realizó en los kilómetros 78 al 98 entre los municipios de Tumaco y Barbacoas; estas refinerías ilícitas estaban compuestas por piscinas artesanales con una capacidad aproximada de 20.000 galones cada una, que se encontraban en constante proceso de combustión; causando un daño irreversible a las fuentes de agua y el suelo de esta región.
De igual manera, se realizó una revisión detallada por parte de las Fuerzas Militares y de Policía Nacional, donde llevaron a cabo la verificación de 25 estaciones de servicio en todo el departamento de Nariño, efectuando pruebas de marcación con el equipo Pocket Colorimeter II, las cuales arrojan resultados estandarizados, con el objetivo de verificar la documentación reglamentaria para dicho proceso.
Gran golpe
“La Fuerza de Tarea Conjunta Hércules en coordinación con la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental, lograron afectar las finanzas criminales de los grupos armados organizados, quienes financian la producción de refinados para el procesamiento de la hoja de coca y así lograr su posterior compra y comercialización a otros países, de igual manera, en la zona se presentaba un apoderamiento de crudo por un valor aproximado de 3.500 millones de pesos, el cual es destilado artesanalmente y utilizado para el procesamiento de alcaloides”, señaló.




