Víctor Rivas

Reforma Laboral…para alquilar balcón

Por: Víctor Rivas Martínez.

A nivel nacional, hay 3.416.000 desempleados y 12 millones 573 mil colombianos que trabajan desde la informalidad, que representan más del 50% de los colombianos en edad de trabajar, que no tienen un empleo formal.

Dentro de este marco de referencia el gobierno del presidente Petro, paralelamente con la polémica reforma de la salud, radicó en marzo la reforma laboral. Esta, en términos del gobierno nacional pretende: “Dignificar el trabajo, garantizar la protección social y los derechos de los trabajadores, promover mayor estabilidad y ajustar el sistema laboral colombiano a la nueva era digital y sus impactos sobre el empleo”.  Además, busca que: La gente sea más feliz en esta sociedad y disfrute de más tiempo libre,  organizar el cuerpo de trabajadores para poder discutir de tú a tú con el mundo empresarial”. 

Lo anterior suena agradable al oído de los trabajadores formales, agrupados en las organizaciones sindicales;  ya que ellos mantienen su salario más sus prestaciones sociales, con una jornada laboral ordinaria de ocho horas al día y la semanal, que pasará de 48 a 42 horas, distribuidas de común acuerdo entre el trabajador y el empleador.

A los trabajadores formales los recargos nocturnos, iniciarán a las 6 p.m. y no a las 9 p.m. como es actualmente. Los domingos y festivos tendrán recargo del 100% y no del 75%, como reza la legislación vigente.

loading...

Puede interesarle: https://www.diariodelsur.com.co/referencias-del-simposio-por-la-paz/

Si bien la reforma planteada otorga beneficios  a los trabajadores formales, hecho con el cual estamos de acuerdo, no encuentro por ningún lado, propuestas que conduzcan a la formalización de los trabajadores informales, o iniciativas para que se generen nuevas fuentes de empleo o mantengan los existente, creando estímulos  para la contratación de jóvenes, mujeres, reinsertados,  o población en condición de discapacidad, o de quienes  laboran en plataformas digitales para aumentar las garantías laborales, sin que sean tratados bajo las medidas de los empleos tradicionales.

La discusión recién comienza. Sin duda que será como para alquilar balcón, tal como es la reforma de la salud.