La Sabana de Bogotá es cada vez más atractiva y asequible por su valor y conexión con lo rural en el momento de comprar vivienda. Pero también, por brindar beneficios en la calidad de vida de todas las personas.
“Creo que vivir fuera de una ciudad cosmopolita me ha permitido salir del caos que se vive en el día a día. Me gusta desconectarme del ruido y conectarme con un aire más limpio. Por ejemplo, amo montar en bicicleta y la Sabana de Bogotá tiene unas rutas que cualquier país del mundo envidiaría tener; a tal punto que es un lugar donde entrenan equipos profesionales por las condiciones climáticas y la ganancia de oxígeno en el cuerpo que da el entrenar en el contexto que vivo. Para mí es un privilegio salir en mi bicicleta a hacer deporte y encontrarme entrenando en la carretera a ciclistas de talla mundial como Egan Bernal o Nairo Quintana”, menciona Tomás González, ciclista amateur.
La Calera, municipio colombiano ubicado en el departamento de Cundinamarca a 18 km al nororiente de Bogotá, se caracteriza por estar rodeada de naturaleza, fuentes hídricas, gastronomía diversa, instituciones educativas y, lugares de entrenamiento o instalaciones deportivas que conectan con las familias.
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“Cusezar ofrece a la categoría VIS y a los estratos 3, 4 y 5 la posibilidad de vivir una experiencia de vida única en La Calera, con una mayor área habitable a precios asequibles y en un entorno superior. Una inversión para la vida es también romper los estereotipos que han existido históricamente sobre La Calera, como un lugar exclusivo solo para los residentes de estrato 6, y transformar la comunidad en un lugar inclusivo para todos.” Comenta Susana Peláez, gerente general de Cusezar.
“Si las circunstancias laborales y familiares lo permiten, indudablemente vivir a las afueras de la ciudad sería una gran oportunidad para encontrar espacios más oxigenados y menos riesgosos que permitan realizar salidas más frecuentes y tener un contacto revitalizador con la naturaleza” afirma Edgar Medina, ciclista aficionado.
Una de sus ventajas, es que al limitar con otros municipios como Guasca, Sopó, Chía, Guatavita y Choachí, posibilita diferentes escenarios para practicar deportes como el ciclismo, la equitación y la vela. Esto, teniendo en cuenta, que uno de los lugares para llegar a La Calera conocido como “Patios”, es una ruta infaltable para los ciclistas en Bogotá y Cundinamarca.
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La tendencia de compra de vivienda en lugares intermedios a las ciudades principales se ha vuelto una inversión importante y más por el arraigo que tienen las personas de vivir en espacios diferentes cercanos a sus lugares de trabajo y donde puedan a su vez, practicar su deporte favorito o vincular a los integrantes de la familia en estas áreas de esparcimiento según expresa Unión Andina, entidad con más de 15 años de experiencia en el mercado inmobiliario.
“En Cusezar, creemos que vivir en las afueras de Bogotá es una excelente opción para los deportistas y aquellos que buscan un estilo de vida más saludable y conectado con la naturaleza. La Sabana de Bogotá y municipios como La Calera ofrecen una amplia variedad de opciones para practicar deportes al aire libre y disfrutar de una vida activa y saludable. En resumen, la tendencia de compra de vivienda en lugares intermedios a las ciudades principales se ha vuelto una inversión para la vida de quienes buscan un equilibrio en su día a día«, afirma Susana Peláez, gerente general de Cusezar.




