Por Mauricio Fernando Muñoz Mazuera
A medida que las elecciones regionales se acercan, la baraja de candidatos a conseguir alguno de los cargos de elección popular se vuelve más pequeña y decanta la triste situación que nos rodea, la mayor parte de quienes desean llegar a ostentar estos puestos no tienen las aptitudes necesarias para lograr representar de la mejor manera el sentir del pueblo.
El clientelismo y la burocracia nos rodean, es así como vemos a grupos de jóvenes desgastándose a sol y lluvia en las calles buscando llenar formularios con firmas para impulsar las candidaturas de personajes imposibles de vender por el «Rabo de paja» que tienen. Cómo pueden decirle a una persona de 18 a 24 años que un candidato que vocifera «la derecha volverá a tomar el poder en Pasto» es la mejor opción para llegar a la alcaldía, si desde el mismo discurso ya comienza a polarizar el panorama electoral sin aportar nada al discurso político que necesariamente debe darse en el contexto en el cual nos encontramos frente al cambiante panorama económico y social.
La hoja de vida de un candidato a ocupar cualquiera de estos puestos no solo debe ser limpia, sino apoyada en la participación de procesos y acciones locales que permita observar que la o el aspirante, conoce realmente a Pasto y Nariño en el caso de la Gobernación, ¿de qué sirve tener en el currículo que se ocupó X o Y cargo, si ese se consiguió a partir de las amistades o el clientelismo rampante? Es importante precisar que algunos candidatos pudieron estar al frente de ciertos cargos importantes tanto a nivel regional como nacional, pero no nos dejemos deslumbrar solo por eso, vamos más allá y miremos cuales fueron los resultados del trabajo realizado al frente de estos cargos, pues de lo contrario, fueron simples marionetas, sin poder ni ejecución.
Los discursos que comenzamos a escuchar tanto en los medios de comunicación como en reuniones privadas demuestran la poca capacidad de liderazgo de los candidatos, su nulo conocimiento de las necesidades principales que tiene la región además de la simpleza de su pensamiento frente a temas álgidos que atañen a todos como es el incremento del valor del combustible, la afectación en la conectividad terrestre entre Nariño y el centro del País, al igual que las venideras reformas impulsadas por el Gobierno Nacional, por los visto ha calado profundamente el dicho que se maneja entre las altas esferas de la política “No prometa nada, presente cualquier copie y pegue en su plan de gobierno y mejor dedíquese a hablar en contra de sus adversarios”, como si estas fueran las cualidades y calidades que necesitamos resalten en quien va a dirigir los destinos de Pastusos y Nariñenses los próximos cuatro años.
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Con 5 meses de antelación me atrevo a decir con vehemencia, quien llegue a ocupar la Alcaldía de Pasto o la Gobernación de Nariño lo hará no por sus propias capacidades, pues estas son mínimas o insuficientes, más bien se quedará en estos cargos por la incapacidad de los otros, al parecer nos quedó gustando escoger entre los menos peores, como si así nuestro Municipio o Departamento fuese a progresar… No digan que no se les advirtió.

