Danny J. Marcillo

Más vale tarde que nunca

Por: Danny J. Marcillo

El famoso refrán que se emplea para resaltar la importancia de hacer las cosas, aunque sea un poco tarde, frente a no hacerlas nunca, creo que el mejor valor de un ser humano, la frase, en este sentido, establece una comparación valorativa entre la posibilidad de hacer o decir algo después de lo previsto o lo esperado, y la de no hacer ni decir nada en absoluto. Así, según este refrán, será siempre preferible la hipótesis de hacer las cosas tarde.

Se puede aplicar a diversas situaciones, por ejemplo, un hombre que sienta cabeza y formaliza un hogar tardíamente, o la de alguien que se ha olvidado felicitar por su cumpleaños a un amigo y lo hace al día siguiente, una persona que tiene alguna deuda, pero la paga, aunque sea tarde. En este sentido, “más vale tarde que nunca” puede funcionar como justificación, excusa o disculpa, creo que la puntualidad juega un papel muy importante.

Creo que actualmente los valores en el hogar son muy importantes para que en el futuro las personas que han sido bien criadas puedan cumplir con sus promesas y puedan efectuar las cosas que dicen.

El valor de la puntualidad varía de acuerdo a la cultura y el contexto. En el mundo occidental, se suele considerar que un atraso de unos quince o veinte minutos es algo tolerable en circunstancias normales. En cambio, las culturas orientales consideran que cualquier impuntualidad es una falta de respeto.

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Hay quienes tienen problemas de puntualidad, tanto en su vida laboral como en su ámbito más personal. Por ello, intentan poner remedio haciendo uso algunos de los instrumentos y trucos que poseen a su alcance. Es decir, alarmas en despertadores y relojes, tener el reloj de pulsera adelantado varios minutos para así nunca llegar tarde a una cita, levantarse más temprano para evitar no ser impuntual en el trabajo.

Hay quienes tienen problemas de puntualidad, tanto en su vida laboral como en su ámbito más personal. Por ello, intentan poner remedio haciendo uso algunos de los instrumentos y trucos que poseen a su alcance. Es decir, alarmas en despertadores y relojes, tener el reloj de pulsera adelantado varios minutos para así nunca llegar tarde a una cita, levantarse más temprano para evitar no ser impuntual en el trabajo.