La comunidad Juventudes Agustino Recoletas-JAR es parte de una orden al servicio de la comunidad, la cual se encuentra a nivel internacional y en la ciudad de Pasto está en el barrio Miraflores. El grupo trabaja con el fin de ayudar a los más vulnerables, entre ellos los habitantes de calle y jóvenes, entre otros grupos poblacionales, incluyendo a fundaciones de animales.
El coordinador de la comunidad JAR en Pasto, Jairo Carvajal, indicó “la JAR, Juventudes Agustino Recoletas, hacemos parte de la orden de Agustino Recoletas, una orden de sacerdotes y freiles al servicio de la comunidad. Nuestro movimiento JAR está a nivel internacional en distintos países siguiendo y sirviendo al estilo de San Agustín de Hipona, un santo y doctor de la iglesia que su estilo de vida se basa en vivir en comunidad y el apoyo a la comunidad, nosotros como jóvenes JAR, tenemos el estilo de vida de servicio comunitario, en Colombia estamos en la mayoría de ciudades, en Pasto nos encontramos en el barrio Miraflores en la parroquia de San Ezequiel Moreno donde están presentes los padres agustinos recoletos”.
Objetivo
“Nuestro servicio y nuestro fin aquí en la ciudad de Pasto es el servicio a los demás, nuestra JAR trabaja para la comunidad que lo necesita, los más vulnerables y también para los animales y los jóvenes. Todos los jóvenes que hacen parte de nuestra asociación trabajan y se forman para ayudar a los demás, nuestros trabajos están basados en el servicio a quien lo necesita, repartimos desayunos, almuerzos a las personas que son habitantes de calle, donde los jóvenes comparten con ellos un momento para reflexionar, vivir y entender lo que la sociedad nos está dejando y nosotros como jóvenes podemos cambiarla”, agregó Carvajal.
“También trabajamos en las fundaciones de animales y perritos callejeros dándoles alimentos, cosas de aseo, con la finalidad de incentivar a los jóvenes de que el servicio también es para los animales porque también merecen una vida digna y una vida mucho mejor. Trabajamos jornadas lúdicas donde los chicos se sientan cómodos y pierdan su timidez y se vuelvan lideres al servicio de los demás y puedan comprender que el servir a Dios no solamente se basa en la parte religiosa como tal vez hoy en día la gente lo hace ver”, indicó.
Valor
“Trabajamos y trabajaremos en ancianatos compartiendo con todas las personas de la tercera edad para que ellos también sepan que hay que valorar a nuestros abuelos, a nuestros mayores que son personas que merecen respeto. También estamos en la parte espiritual formando a los chicos para sacarlos de esa monotonía que nos deja la sociedad y también llevarlos a un plano espiritual donde puedan entenderse y también salir de vicios como el alcoholismo o la drogadicción, depresión, ansiedad y que llevan una vida en paz y saludable”, concluyó el coordinador.

