Con la participación de ministros, viceministros y delegados de 57 países, avanza el debate de propuestas y posturas para consolidar una transición justa, ordenada y equitativa en la Primera Conferencia para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles.
La conferencia congrega representantes de todos los continentes: cerca de una tercera parte de las delegaciones provienen de Europa; el 20% de América Latina y el Caribe; el 16% de África; el 12% de Asia; y el 15% de Oceanía, además de delegaciones de las islas del Pacífico y Australia.
La apertura oficial estuvo encabezada por el presidente de Colombia, Gustavo Petro; la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia (e), Irene Vélez Torres; y la ministra de Clima y Crecimiento Verde de los Países Bajos, Stientje van Veldhoven, en un encuentro que congregó a más de 60 ministros y viceministros de distintas regiones del mundo.
“Necesitamos un multilateralismo sin vetos de facto, abierto a la participación incidente de los pueblos y capaz de traducir los acuerdos en implementación. Vivimos una fractura del orden global, tal y como lo conocemos, pero hoy nos convoca no el miedo ni la intimidación comercial de los aranceles; nos convoca la esperanza que se anida en nuestra capacidad de acción colectiva”, afirmó la ministra de Colombia, Irene Vélez Torres.
Por su parte, el presidente Gustavo Petro señaló: “En la COP30 no se tuvo en cuenta el informe realizado por los científicos que dice que el 75% de la crisis climática se debe a la extracción y consumo de hidrocarburos. Aquí hemos entablado una práctica en cuatro años de la cual se escribirá para sacar conclusiones, que servirá o no servirá. La lucha contra la crisis climática es una lucha política y social. No solo científica, que también lo es. Cada vez que se afronta un desafío, sale una resistencia social y política muy articulada al poder que existe”.
Uno de los hitos de esta conferencia es la conformación de un panel científico internacional que orientará la toma de decisiones y permitirá acelerar la transición energética con base en evidencia. A esto se suma la amplia participación de la sociedad civil, pueblos indígenas y la academia.
En la plenaria participaron 20 observadores de la academia, quienes socializaron los reportes construidos en mesas de trabajo previas para ser incorporados al documento final. Entre las principales conclusiones se destacan que las energías renovables como la solar y la eólica son actualmente más económicas y hasta tres veces más eficientes; que la electricidad podría sustituir hasta el 75% de la demanda global de combustibles fósiles; y que la cooperación internacional es fundamental para enfrentar la crisis climática.
Asimismo, se advirtió que la desigualdad estructural profundiza la dependencia de los combustibles fósiles, por lo que se requieren acciones concretas para superarla. En este contexto, el panel científico será clave para romper barreras, acelerar decisiones y abrir nuevas oportunidades para avanzar hacia la transición.
Por otro lado, la ministra de Clima y Crecimiento Verde de los Países Bajos destacó que existen alternativas reales para dejar atrás los combustibles fósiles: “La buena noticia es que hay una alternativa: energía limpia, electrificación e innovación. Oirán hablar mucho más de lo que dice la ciencia, también en cuanto a las alternativas disponibles. En los Países Bajos, por ejemplo, esto significa eliminar gradualmente las centrales térmicas de carbón, invertir en hidrógeno verde y construir una base industrial sólida para el futuro, como el acero verde. Aquí en Colombia y en otros países, significa ampliar las energías renovables, electrificar el transporte y crear sistemas descentralizados liderados por los ciudadanos para aquellas personas que aún no tiene acceso a la energía”.
Con el inicio de este segmento de alto nivel, Colombia fortalece su liderazgo en la diplomacia climática global y posiciona este encuentro como un escenario estratégico para impulsar acuerdos concretos que aceleren la transición energética mundial.




