2 DE ENERO: FE, TRADICIÓN Y EL CARNAVALITO, SEMILLERO DEL CARNAVAL

San Juan de Pasto vive este 2 de enero una jornada que une devoción, memoria y expresión cultural en el marco del Carnaval de Negros y Blancos.

La programación inicia a las 7:00 a.m. en el Templo de la Merced con la ofrenda y celebración eucarística en honor a la Virgen de las Mercedes, la “Michita Linda”, patrona de la ciudad, acto que reafirma la profunda fe del pueblo pastuso.

A las 10:00 a.m., desde el Parque Ambiental Rumipamba hasta el Estadio Departamental Libertad, se realizará el Carnavalito – 60 años de tradición, uno de los eventos más entrañables del Carnaval. Sus protagonistas, desde los años sesenta hasta hoy, han sido niños, niñas y adolescentes, inicialmente de los barrios surorientales de Pasto y, en la actualidad, con una activa participación de las instituciones educativas.

De acuerdo con el profesor Jorge Arturo Bravo, existen dos versiones sobre su origen. Una, narrada por el maestro Jesús Burgos Narváez, recuerda los primeros desfiles infantiles en el sector de Los Dos Puentes, donde los niños adaptaban sus juguetes navideños —carritos de madera y muñecas— para recrear el Carnaval. La otra versión reconoce a Mario Fernando Rodríguez Cabrera como fundador del Carnavalito en 1966, cuando, con apenas seis años, organizó un pequeño desfile en el patio de su casa en el Parque Bolívar, inspirado en las carrozas de los artesanos de la época.

Con el impulso de su padre, don Segundo Rodríguez, conocido como el papá del Carnavalito, el desfile salió al espacio público en 1967, rodeando el Parque Bolívar y consolidándose, con el paso de los años, como una fiesta familiar y comunitaria. Desde entonces, el Carnavalito ha transmitido valores de paz, tolerancia, solidaridad, unión familiar y amor por la ciudad, convirtiéndose en la semilla artística de muchos creadores del Carnaval.

La jornada culmina a las 2:00 p.m. en la Plaza de Nariño con Rock Carnaval, un concierto de música alternativa que abre espacio a nuevas expresiones juveniles dentro de la fiesta mayor.

El 2 de enero reafirma que el Carnaval también se aprende, se hereda y se sueña desde la infancia.