Por: Chucho Martínez
En 1974 tuve la fortuna de iniciar estudios en Moscú, capital de la extinta URSS. Eso me permitió conocer de cerca su modo de vida y las permanentes tensiones de la “guerra fría” o amenaza permanente de una Tercera Guerra Mundial para la cual había que estar preparados: cada ruso hablaba al menos un idioma diferente, todos los edificios tenían subterráneos, los silos guardaban comida para 10 años de guerra, todos habían prestado servicio militar y etc. Estuve cuando solo habían pasado 29 años de finalizada la segunda Guerra Mundial, para los soviéticos Guerra Patria, que les dejó 25 millones de muertos y un rezago económico que nunca pudieron superar porque la vanguardia contra el eje del mal Berlín-Roma-Japón siempre la llevó el ejército soviético porque los países “aliados” esperaron hasta el último momento que la aviación Hitleriana no solo bombardeara el Kremlin sino la estructura socioeconómica socialista de la URSS, sistema que siempre ha sido y será la real amenaza del capitalismo.
Sin embargo, fueron los comunistas, socialistas y obreros de todos los países del mundo los que construyeron la resistencia en contra del fascismo. En la retaguardia de los países invadidos fue la izquierda la que lideró las guerrillas o partisanos que mucho daño les hizo a los ejércitos de ocupación, que cuando fueron derrotados, la izquierda asumió el poder en países como Rumania, Checoslovaquia, Hungría, Polonia, Alemania Democrática, Bulgaria y Yugoslavia con los cuales la URSS construyó el Sistema Socialista Mundial con una agrupación económica denominado Mercado Común Europeo y una alianza militar denominada Pacto de Varsovia. Pero los efectos ideológicos se expandieron a otros países que escogieron el camino del socialismo como China, Cuba, Corea del Norte, Laos, Vietnam, Afganistán, Albania, Angola, Benín, Camboya Democrática y Camboya Popular, Congo, Mongolia, Mozambique, Somalia, Vietnam del Norte y Yemen del Sur. Y en los que no, se crearon movimientos guerrilleros. Unos países aún mantienen el régimen socialista y otros han regresado al capitalismo. Pero la 2ª Guerra Mundial sirvió para sacudirse del 70% del colonialismo y las fuentes que inspiraron las revoluciones siguen siendo referentes inevitables para atender los profundos problemas del capitalismo cuya esencia es la lucha de clases que solo se resuelve mediante una revolución y no evolución como quieren los neoliberales y tibios.

