Una alerta por la seguridad de los habitantes de la comuna 10 de Pasto ha generado preocupación en los sectores de San Luis y San Sebastián, donde, según información atribuida a labores de inteligencia de la Policía Metropolitana y la Secretaría de Gobierno, presuntamente estarían operando al menos siete estructuras delincuenciales.
La situación recuerda a los denominados “capuchos”, grupos de ciudadanos que hace aproximadamente dos años surgieron en estos sectores como una respuesta comunitaria frente a hechos de hurto, atracos y problemáticas relacionadas con el consumo y presunto microtráfico de estupefacientes. Estas agrupaciones posteriormente se habrían disuelto, en medio de cuestionamientos relacionados con el acompañamiento institucional y la coordinación con las autoridades.
Ahora, algunos residentes advierten sobre un eventual regreso de estos grupos de seguridad ciudadana, pero con una preocupación adicional: presuntamente podrían pasar de utilizar elementos como palos y varillas a portar armas de fuego, con la intención de enfrentarse a quienes serían responsables de hechos delincuenciales en la zona. Esta situación, de concretarse, podría aumentar el riesgo de confrontaciones y afectar la seguridad de la comunidad.
Ante este panorama, el secretario de Gobierno de Pasto, Giovanni Guerrero Sáenz, ha señalado que deben prevalecer la tolerancia, el respeto por la dignidad humana y los derechos humanos. Además, ha expresado su desacuerdo con la creación de grupos ciudadanos que pretendan asumir funciones de seguridad, al considerar que estas labores corresponden a las autoridades legalmente constituidas. La advertencia pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de fortalecer las acciones institucionales y prevenir posibles escenarios de violencia en la comuna 10.


