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Las cuatrimotos arrancan con todo en el sur del país
La geografía nariñense, predilecta para el deporte aventura

La fiebre por las cuatrimotos cada vez está tomando más fuerza en Nariño. En Pasto existe un grupo de gomosos que entusiasmados por esta nueva forma de hacer deporte se lanzaron a la aventura y hoy recorren los más agrestes lugares de la geografía de nuestro departamento.

Este es un deporte que no se presta para competir, antes por el contrario, es la forma más sana de diversión para personas jóvenes y adultas que gustan del compañerismo y la rivalidad.

Al convertir este deporte en competencia indudablemente los costos de los aparatos y de los elementos que se utilizan para practicarlo se incrementarían significativamente y en Nariño no existen lugares o pistas adecuadas para tal fin.

Las personas que gustan de este deporte al menos deben tener una capacidad adquisitiva alta, debido a que son aparatos cuyo valor oscila entre los 13 y 25 millones de pesos. Los costos de mantenimiento son extremadamente bajos. La única inversión costosa que se debe hacer es en el atuendo o equipo de seguridad del piloto, que tiene un valor aproximado al millón de pesos.

En la actualidad son varias las rutas en Pasto, las que recorren cada fin de semana los amantes de este deporte, una de ellas aquella que circunda la zona rural de Los Alisales, Río Bobo, La Cruz de Amarillo, San Antonio, Campanero con su llegada final al sector de Chapalito, una aventura que pocos tienen el gusto de disfrutar. Las más llamativas y que mayor esfuerzo requieren son aquellas a través de las cuales se lanzan a transitar los agrestes terrenos de la circunvalar al Galeras y los paradisíacos cañones que circundan el noroccidente del departamento de Nariño.

En otras palabras Nariño y la zona rural de Pasto son los sitios predilectos para emprender una aventura sana, lejos del licor y que al término de cada viaje se culmina en un paseo familiar.