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Coordinación: Guillermo Andrés Ortega Díaz
guillermortegadiaz@gmail.com
Pastoral
Social ha atendido 50 mujeres víctimas de la prostitución
Trata de personas se 'dispara' en la frontera
Funcionarios del Ministerio Público de Colombia indicaron
que la prostitución y el trato de blancas en la zona de frontera
generan las mismas ganancias que el narcotráfico.
Las entidades de migración de Tulcán e Ipiales, la
Cancillería de Colombia en Ecuador y funcionarios del DAS,
se encuentran preocupados porque en la zona de frontera se incrementó
en un 35 por ciento la trata de blancas.
Por su parte, agentes del DAS en Ipiales manifestaron que a diario
llegan mujeres procedentes de Cali, Pereira y Medellín, ilusionadas
con acceder a mejores ingresos y una mayor calidad de vida.
Así lo indicó Carlos Benavides, miembro del DAS en
esta ciudad: "Hace unos 15 días más de 70 mujeres
fueron deportadas de diferentes lugares de Ecuador como Quito, Guayaquil
y Esmeraldas, entre otros sitios donde estas mujeres ejercían
la prostitución. La mayoría de ellas son ilusionadas
con falsos puestos de trabajo y obligadas a ejercer este oficio,
pero hay algunas que se dedican a esto por voluntan propia.
Ellas salen del país atraídas por aparentes lujos
como carros, excelentes apartamentos y buena ropa, pero la situación
allá es diferente, porque las mujeres tienen que pagar comida,
habitación y las obligan a quedarse en contra de su voluntad".
El funcionario indicó que todos los trámites de repatriación
los hace el Consulado y la Fiscalía en Colombia recibe las
denuncias por parte de estas personas que fueron obligadas a ejercer
la prostitución en Ecuador.
"Hay muchas mujeres que por voluntad propia deciden pasar la
frontera y ejercer la prostitución en Ecuador, porque a la
colombiana le pagan bien. Por ejemplo, en nuestro territorio una
mujer gana en cada cita unos 50 mil pesos, pero en el vecino país
esa cifra se triplica y es pagada en dólares", puntualizó
Carlos Benavides.
Ayuda de Pastoral Social
Según Pastoral Social de Ipiales, en los primeros cinco
meses de este año un total de 50 mujeres han llegado procedentes
de Ecuador, donde han sido víctimas de la trata de personas.
La Pastoral Social realiza un trabajo de acompañamiento y
ayuda psicosocial a quienes han sido víctimas de este delito.
En medio de esta problemática que es una clara violación
a los Derechos Humanos, se destaca la labor que desarrolla Pastoral
Social de la Diócesis de Ipiales, institución que
brinda apoyo a las personas que a diario son víctimas del
delito de trata de personas, mujeres y jóvenes que son engañadas
en diferentes partes del territorio colombiano con ofertas tentadoras
que ellas aceptan con la ilusión de laborar en empresas multinacionales
y otras que aparentemente ofrecen grandes beneficios.
Ya en el vecino país, especialmente en su capital, Quito,
estas mujeres se dan cuenta que han sido engañadas, pues
son sometidas a explotación sexual en casas de lenocinio.
Muchos de estos casos son conocidos por la comunidad internacional,
que define a la mayoría de víctimas de este delito
como jóvenes menores de edad que pretenden mejorar su calidad
de vida.
En muchas ocasiones las víctimas intentan huir de sus captores
y retornar a Colombia, sin embargo, con mucha preocupación
se mira que las autoridades no tienen pistas de quienes integran
las cadenas de trata de personas y por ello no pueden indicarles
el paso a seguir.
Otro de los puntos preocupantes es que cuando estas personas son
entregadas por las autoridades ecuatorianas en el puente internacional
de Rumichaca, muchas quedan a la deriva en su propio país,
pues no cuentan con la ayuda de los organismos colombianos a los
cuales les competen estos casos. Es aquí cuando la Pastoral
Social de Ipiales entra a jugar un papel importante que es brindar
apoyo profesional, económico y psicológico a estas
mujeres.
En lo que va corrido del año, las autoridades colombianas
han logrado ubicar algunos centros nocturnos ecuatorianos donde
existe explotación sexual de colombianas.
Es preocupante esta situación de la zona fronteriza por donde
pasan libremente mujeres procedentes de Colombia, quienes se van
con la expectativa de ganarse la vida en trabajos dignos en el vecino
país, pero al llegar allá se enfrentan a una realidad
totalmente distinta.
Rutas de la prostitución
Según funcionarios de inteligencia, en Ipiales, Tulcán
y Esmeraldas existen unos 70 prostíbulos que funcionan legalmente,
pero muchos más que son clandestinos. En Esmeraldas -aseguran-
en los balnearios de Atacames se observa el tráfico de mujeres,
incluidas menores de edad colombianas, lo cual ha sido puesto en
conocimiento de las autoridades; no obstante, las denuncias no han
tenido la atención necesaria por parte de los organismos
competentes.
El 80% de las víctimas de trata de personas son mujeres y
jóvenes. En la provincia de Sucumbíos hay 24 antros
donde se comercializa sexo: prostíbulos, casas de citas y
clubes privados que funcionan de forma legal, especialmente en Lago
Agrio o Nueva Loja.
En Sucumbíos, una provincia de 130 mil habitantes, uno de
los mayores dolores de cabeza es la trata de blancas o el tráfico
de sexo, donde las víctimas son especialmente colombianas
que llegan huyendo del conflicto armado, quienes caen en poder de
mafias formadas por colombianos y ecuatorianos.
En el Carchi oficialmente no hay casos sobre organizaciones dedicadas
a la trata de blancas; no obstante, la permeabilidad de la frontera
convierte al sector en escenario propicio para estos ilícitos.
En Tulcán funcionan legalmente tres prostíbulos y
en el cantón Montúfar cuatro.
En Tulcán es un secreto a voces que colombianas contratan
casas donde ofrecen sexo.
Funcionarios del Ministerio Público de Colombia indicaron
que la prostitución y el trato de blancas en la zona de frontera
generan las mismas ganancias que el narcotráfico y se estima
en utilidades superiores a $1.000 millones en ganancias anuales,
porque hay muchos narcotraficantes que hacen parte de este comercio.
Las autoridades de Nariño, de Ipiales, funcionarios de la
Cancillería de Colombia en Tulcán, la Defensoría
del Pueblo, Procuraduría Regional, Instituto Departamental
de Salud, entre otras instituciones, se reunirán con la Pastoral
Social y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas
para los Refugiados, con el fin de tratar estos temas y definir
cuál será la responsabilidad de cada entidad para
ofrecer ayuda a las víctimas de este delito que se incrementó
vertiginosamente en la ciudad fronteriza de Ipiales.
Contrarrestar los índices delictivos
JAC y Policía acuerdan trabajar por la seguridad
Los ipialeños deben comprometerse con la vigilancia de sus
sectores y denunciar los actos delictivos.
Los altos mandos del Segundo Distrito de Policía Ipiales
se reunieron con todos los presidentes de las Juntas de Acción
Comunal de la ciudad para diseñar estrategias que conlleven
a combatir la delincuencia y contrarrestar los altos índices
de inseguridad que se registran en la zona de frontera.
En esta importante reunión se llegó a varias conclusiones,
entre ellas el compromiso que existe por parte de la Policía
Nacional con la seguridad del municipio y para conformar frentes
comunales en los barrios. Los líderes de cada sector, por
su parte, respaldarán a las autoridades en la lucha contra
la delincuencia.
En este sentido, el comandante del Segundo Distrito de Policía
Ipiales, Néstor Josué Luna Gómez, manifestó
que "se llevó a cabo una importante reunión con
todos los presidentes de las diferentes Juntas de Acción
comunal, con el fin de tratar en particular el tema de la inseguridad
que afecta la zona de frontera".
Así mismo, dijo que "me complace encontrar una comunidad
muy unida y dispuesta a trabajar de la mano con sus autoridades
de Policía y las demás instituciones a las cuales
también les competa la seguridad.
Hemos llegado a unos acuerdos muy importantes que nos permitirán,
con la unidad de la Policía Comunitaria, crear más
frentes de seguridad encaminados a buscar la tranquilidad de los
ipialeños".
Se espera que esta alianza estratégica entre comunidad y
Policía sirva para trabajar en conjunto con una sola finalidad:
contrarrestar la delincuencia que se ha apoderado de varios sectores
de esta localidad fronteriza.
Por su parte, el presidente de la Junta de Acción Comunal
del barrio Camilo Torres, Julio Cabrera, quien en los últimos
días denunció actos de delincuencia en su zona, se
mostró satisfecho con esta unión de esfuerzos entre
la institución policial y la ciudadanía, para neutralizar
a las personas que sólo pretenden hacer daño a la
sociedad.
Otra de las nuevas y buenas noticias es la llegada de un refuerzo
policial para que la comunidad se sienta aún más tranquila.
Sector porcicultor se reactiva
Funcionarios de la Asociación Colombiana de Porcicultores
estuvieron en la ciudad fronteriza de Ipiales con el objetivo de
promover el consumo de carne de cerdo, que desde hace unos días
está de capa caída debido el brote de la influenza
tipo A.
La secretaria encargada de Salud municipal, Ivonne Montenegro, al
respecto manifestó que "esta visita tiene que ver con
el fortalecimiento del plan de contingencia a través del
desarrollo de actividades coordinadas con diferentes instituciones,
una de ellas es la Asociación Colombiana de Porcicultores,
con el propósito de incentivar el consumo de la carne de
cerdo en esta región, teniendo en cuenta que el virus AH1N1
no tiene nada que ver con la producción porcina. No se ha
confirmado tampoco que exista en el país presencia de animales
infectados, según un reporte entregado por el ICA, por lo
tanto la invitación es a toda la comunidad para que consuma
tranquilamente este producto".
Por otra parte, se realizan campañas informativas con respeto
al consumo de productos derivados del cerdo, siempre y cuando se
adquieran en expendios habilitados por la Secretaría de Salud
municipal y cumplan con las normas higiénico-locativas y
sanitarias que rigen esta actividad comercial. Igualmente, esta
dependencia continúa con los controles e inspecciones para
ubicar y cerrar los sacrificios clandestinos.
Así mismo, la Secretaría de Salud llevó a cabo
una reunión con la sociedad portuaria para tratar lo que
tiene que ver con el reglamento sanitario internacional, al igual
que para definir estrategias orientadas a mejorar el consumo de
carne de cerdo. De la misma forma, para analizar la función
que tendrán las entidades frente al accionar dentro del plan
de contingencia contra el virus AH1N1.
Por último, se conoció que las autoridades de salud
de Ipiales y Tulcán visitaron a todos los municipios del
cordón fronterizo, donde se establecieron acuerdos importantes
en cuanto a la prevención del contagio con influenza tipo
A.
Dueño de bar denuncia agresión de uniformados
Mariano Ortega, propietario de un bar ubicado en el barrio Las
Lajas, denunció a DIARIO DEL SUR que dos policías
llegaron a su establecimiento y sin mediar palabra agredieron a
todas las personas que encontraban en el lugar.
Ortega indicó: "nosotros nos encontrábamos trabajando
en nuestra fuente de soda y los policías motorizados llegaron
a tratarnos mal, nos pegaron y también a las personas que
se encontraban adentro. Además, se registró una pérdida
de 250 mil pesos, quiero saber quién me va a responder por
esto, porque yo pago empleadas y a ellas también las golpearon,
les dieron puntapiés. A una le causaron heridas en uno de
sus brazos y a otra compañera le pegaron en la cara".
Por otra parte, manifestó el propietario que él cumplía
con el horario establecido, ya que en el momento de los hechos sólo
eran las doce y media de la madrugada.
Según Ortega, ésta no es la primera vez que suceden
este tipo de hechos y en esta ocasión los policiales fueron
quienes empezaron a golpear las puertas del establecimiento. El
propietario agregó que los uniformados están plenamente
identificados como los patrulleros Niño y Molina.
Así mismo, se conoció que los afectados trataron de
instaurar la respectiva demanda ante el comandante de la Policía,
pero les fue imposible porque éste no los pudo atender.
DIARIO DEL SUR, cuando tuvo conocimiento de lo sucedido, trató
de establecer diálogo con el comandante de la Estación
de Policía Ipiales, teniente Anderson Aguilar, pero la respuesta
fue tajante: "Saque la noticia y haga lo que quiera".
Se espera que en los próximos días la autoridad policial
se pronuncie al respeto.
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