Pese a que el 20 de Julio se lo transformó con la Plaza del Carnaval
y allí se instaló uno de los más modernos CAI de
la ciudad, la inseguridad sigue viva e incontrolable. Personas que viven
cerca de la zona comentan que atracan a cualquier hora del día
o la noche.
Precisamente a las 8:00 de la noche del pasado miércoles una persona
que pasaba por el sector fue atracada. Unos sujetos lo encuellaron con
cuchillo en mano y lo despojaron de sus pertenencias.
La situación debería pasar desapercibida, pues en Pasto
cada vez son más frecuentes los atracos. El caso es que este hecho
se presentó diagonal al CAI y nadie auxilió a la víctima,
pues la zona estaba llena de delincuentes, marihuaneros, indigentes y
meretrices.
La reubicación de negocios de prostitución, bares y discotecas
ubicadas en torno a la plaza se quedó en veremos.
Fuera de control
Los vecinos del barrio Chambú, segunda etapa, dicen que las autoridades
no les han dado respuesta a las denuncias sobre la presencia de pandillas
que han incrementado la inseguridad en la zona.
Manifiestan que los fines se semana el descontrol es total. Las pandillas
protagonizan escándalos y peleas que alteran la tranquilidad de
las noches.
Lo más grave, según la denuncia, es que en las tiendas y
graneros del sector venden bebidas embriagantes a los menores de edad
sin ningún escrúpulo. Aún más, el licor es
de contrabando, de ese que llaman "mayonesa".
Piden a los uniformados del CAI del Chambú que si no se logra controlar
este problema con medidas represivas, al menos se lidere una campaña
para involucrar a los niños y jóvenes en actividades de
aprovechamiento del tiempo libre.
Sin luces
Ciudadanos le piden a Tránsito municipal que exija a los motociclistas
mantener todo el sistema de luces de sus vehículos en buen estado.
Expone uno de los voceros que ha estado por chocar con su carro a motociclistas
que se movilizan sin luces. "¡Qué peligro! El miércoles
en la noche por el Parque Infantil estuve por atropellar a un motociclista
que no logré ver puesto que no llevaba encendido el faro. Pasó
a pocos centímetros de mí como un bólido".
Esta sí es mucha irresponsabilidad que podría costarle la
vida no sólo al motociclista sino a un peatón o cualquier
otra persona.
..
Atentado ambiental
Qué terrible que las autoridades ambientales del municipio de
Pasto y Corponariño no se den por enteradas que al río Pasto
lo han convertido en un botadero de escombros que se lanzan desde el barrio
Polvorín.
Si no saben lo que pasa lógicamente no han tomado medidas. Mientras
tanto, gente de ese sector, con la disculpa de que no tienen un lote donde
arrojar estos desperdicios, contamina el río sin la menor consideración
con la madre naturaleza.
Continuamente se promocionan campañas ambientales, pero en la realidad
vemos que son inoperantes.