En Pasto se ha vuelto una costumbre adelantar trabajos de arreglo de
alcantarillado y sólo cubrir con tierra y hecho un desastre el
pavimento, como se observa ahora en la calle 18 entre carreras 38 y 39.
Allí Empopasto realizó una obra que implicó bloquear
la vía durante más de 20 días. La ciudadanía
se aguantó toda esa incomodidad porque se trata de mejorar, sin
embargo el lugar quedó destapado y lleno de montículos de
tierra.
La manera como se manejan estas obras deja ver la irresponsabilidad de
la entidad antes señalada que no tiene el mínimo respeto
por la comunidad.
Es necesario que los organismos de control ejerzan su autoridad y exijan
a Empopasto restablecer las vías que han dejado en mal estado,
que son muchas.
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Refugio de delincuentes
Por los barrios que colindan con la avenida Boyacá ha tomado fuerza
una banda de delincuentes juveniles que atracan en bicicletas. El jueves
una de sus víctimas se salvó de milagro porque uno de los
celadores de la zona la auxilió. En su huida el atracador dejó
un tremendo cuchillo con el que amenazaba minutos antes a una joven.
Comentan los vecinos que esta banda tiene como refugio una 'olla' (venta
de droga) ubicada en la avenida Caracha con calle 10A. "Las autoridades
saben de este lugar, pero se hacen las de la vista gorda, situación
que ha incrementado la inseguridad en los barrios vecinos", manifestaron
los voceros.
La denominada casa está localizada en una especie de hueco que
se forma en ese sitio de Caracha y que facilita el refugio de los delincuentes.
Exigen que cuanto antes sea desmantelada esta 'olla' y se adelante un
proceso judicial para la extinción de dominio de la propiedad.
A educarnos
Por el comportamiento de mucha gente que arroja la basura a las calles
es urgente que las autoridades competentes inicien una campaña
educativa. Durante los distintos actos de Semana Santa se pudo observar
la cantidad de desperdicios que quedaban en las vías.
Retomemos la actitud de los niños que cuando no tienen donde botar
papeles se los guardan en los bolsillos hasta cuando encuentran un cesto
de basura. Los pequeños nos enseñan a ser mejores ciudadanos.
No es difícil educarse en este aspecto, simplemente se debe reconocer
que la ciudad donde se vive es nuestra casa y debemos respetarla.
Claman ayuda
Varios comerciantes de Ipiales me escriben para comentarme que después
del paro camionero que se prolongó por más de 20 días,
abonado a la emergencia sanitaria y la crisis diplomática binacional,
dejó a este sector de la economía en unas condiciones deplorables.
Por esa razón solicitan a la Administración municipal que
se contemple algún tipo de exoneración de impuestos o un
subsidio para poder recuperarse.
Muchos comerciantes, señalan los voceros, están al borde
de la quiebra, incluso algunos ya han cerrado sus negocios. "Todas
estas situaciones no fueron responsabilidad nuestra, pero sí del
Gobierno. Por eso deben darnos alguna ayuda", anotaron.
Ahora más que nunca se le tiene que dar la mano a este sector,
si se tiene en cuenta que es la principal fuente de la economía
fronteriza.