Ad
portas de acabarse una tradición
Luis Carlos Burbano C.
Para nadie es un misterio que el tiempo ha cambiado y con él las
costumbres de la gente. Para nuestra un botón. Recuerdo que hace
algunos años en Semana Santa nuestros padres vestían de
luto riguroso, algunas emisoras apagaban sus equipos en tanto que otras
colocaban música clásica en señal de duelo y respeto.
Ni qué decir, durante todo ese tiempo se acudía a las iglesias
a rezar las estaciones, a elevar una oración por el perdón
de nuestros pecados.
Como si fuera poco, las iglesias mantenían abiertas sus puertas
durante el día y la noche, la gente se turnaba para no dejar a
los santos solos. Pienso que existía una devoción y religiosidad
nada comparable con la que se vive en esta época.
Los tiempos modernos son diferentes. Para muchos la Semana Santa se hizo
para el descanso, la rumba y para hacer turismo.
Nadie puede decir lo contrario. Claro está que este chiste lo hacen
quienes ahorran o tienen algunos pesos de más, de lo contrario
también estaríamos alistando maletas.
Frente a ello, la iglesia no pude decir nada, solo limitarse a invitar
al pueblo católico para que se entregue a Dios, pero no, la gente
ya no cree en los curas que tantas embarradas han hecho y se han puesto
al descubierto ante la sociedad.
Se acabaron las confesiones, pues la gente dice que para qué contarle
los pecados a un hombre que es más pecador que los demás,
y hasta tienen razón. Creo que gran parte de culpa para que la
comunidad católica tome rumbos distintos, la tienen los mismos
sacerdotes que no hicieron más que dar mal ejemplo y acabaron con
la devoción y la fe de muchos creyentes.
Pero que la gente no lo tome como pretexto y haga las de Villa Diego y
acabe con esta santa tradición. Porque a decir verdad muchos la
Semana Santa la han convertido en parranda santa, no les importa el tiempo,
beben de lo delicioso, los sitios turísticos son atestados de gentes
que cambiaron la camándula por la botella de ron, las gafas y las
bermudas.
En fin, no acuso a nadie, todos somos libres de hacer lo que nos venga
en gana, pero creo que en medio de la rumba por sana que sea una oración
al creador de nuestra vida sí la debemos hacer.
Como se pueden dar cuenta los tiempos han cambiado y de qué manera,
espero que las personas que lean esta columna no se sientan mortificadas,
igual no quiero que me den la razón, quizá pueda estar equivocado,
pero sería bueno que reflexionemos y le demos tiempo al tiempo.
lucarbucartv@yahoo.es
¿Y los mototaxistas qué?
Marco Antonio Valencia
El transporte público de taxis debe mejorar: no es agradable subirse
a vehículos viejos. Ni viajar con choferes incultos que no respetan
al pasajero, la urbanidad, ni las normas de transito. Ni con taxistas
que se niegan a ir a ciertos barrios, ni con abusadores de precios y mucho
menos con ladrones que le hacen "tour millonario" a los turistas
llevándolos por las vías más lejanas.
Para los taxistas es grave que personas particulares hagan transporte
pirata; que cada tanto les suban el precio de la gasolina y los peajes
y ellos no puedan incrementar tarifas; que a la malla vial no se le haga
mantenimiento y sus carros se dañen por tanto hueco; que los atraquen
y maten con facilidad; que les impongan pico y placa. Y para completar,
que aparezcan motociclistas ofreciendo transporte público para
hacerles la competencia.
Pero mucho ojo, los mototaxistas no son enemigos, tienen que respetarlos
y no agredirlos. Lo que si tienen que hacer es exigir legalizar el servicio
de mototaxis para que todos tengas las mismas reglas, los mismos impuestos,
las mismas condiciones y responsabilidades frente al Estado. Estamos en
una sociedad libre para crear empresa y los taxis y buses tradicionales
no pueden ser exclusivos de un servicio que han venido realizando con
deficiencia. Y frente a un fenómeno cada día más
popular ya nada vale. Lo mejor es exigir que las motos se legalicen para
ponerlos en cintura y ustedes a mejorar el servicio que ya prestan.
Los mototaxistas nacieron por necesidad de transporte en veredas lejanas
y para aliviar la falta de trabajo de unos, pero ahora es negocio, y está
sirviendo para aumentar la riqueza de muchos que ya compraron motos y
contrataron conductores. Manejan altos ingresos, financiaron campañas
políticas. Son visibles, y fuente de empleo.
Por eso, el Estado debe ponerles impuestos, obligarlos a organizarse,
pagar peajes, placas especiales, condiciones severas para otorgar licencia
a conductores, pedirles seguros de vida adicionales al tradicional, fijarles
tiempos de reposición de vehículo, ponerles pico y placa,
fijarles zonas y sectores de trabajo, fijar cupos por ciudades y por empresas,
etc. etc.
Basta ya de peleas entre transportadores por este fenómeno. Allá
las personas que por necesidad o por ahorrarse dos pesos son capaces de
arriesgar su vida subiéndose a una peligrosa moto con un conductor
desconocido. Que las autoridades pongan orden y cultura ciudadana.
Email: valenciacalle@yahoo.com
Travesía
Dios nos ama
Lenny Acosta Z.
Toda criatura, aún la más pequeña, está en
las manos de Dios, como si fuera su única preocupación.
Dios, a pesar de nuestra ingratitud, nos ama infinitamente; vivimos bajo
su mirada. El sabe cómo somos y cómo estamos, conoce nuestros
pensamientos, nuestro pasado, el presente y el futuro de cada persona,
es el Padre de Misericordia para nosotros, sus hijos.
Voy a transcribir un texto muy bonito de Internet, que titula "Dios
me dice".
Cuando dices: "No puedo resolver las cosas", Dios te dice "Yo
dirijo tus pasos".
Cuando dices: "Es imposible", Dios te dice "Todo es posible".
Cuando dices: "Me siento muy solo", Dios te dice "No te
dejaré ni te desampararé".
Cuando dices: "Yo no lo puedo hacer", Dios te dice "Todo
lo puedes hacer".
Cuando dices: "No merezco el perdón", Dios te dice "yo
te perdono".
Cuando dices: "Tengo miedo", Dios te dice "No temas que
yo estoy contigo".
Cuando dices: "Estoy muy cansado", Dios te dice "Yo te
haré descansar".
Cuando dices: "Nadie me ama de verdad " Dios te dice "Yo
te amo".
Cuando dices: "No se cómo seguir", Dios te dice "Yo
te enseñaré el camino".
Cuando te preguntas: "¿Qué camino me conduce a Dios?,
Dios te dice "Mi Hijo amado Jesucristo" (Hasta aquí el
texto de Internet).
Dios nos ama tanto que para liberarnos de la esclavitud del pecado mandó
a su Hijo Santísimo para que tomara nuestra naturaleza humana en
el Seno Purísimo de la Virgen María. Nació en Belén,
en un establo, porque para El no hubo posada en ninguna parte. Después
de unos días la Sagrada Familia huyó a Egipto porque el
rey Herodes buscaba al Niño para matarlo. Jesús vivió
en este mundo, treinta y tres años haciendo el bien con cantidad
de milagros, dando a conocer el Reino de su Padre y haciendo su Santa
Voluntad. Cuando iba a comenzar su Pasión dolorosa, en la Ultima
Cena con sus discípulos, para que no quedáramos solos y
tuviéramos nuestra ayuda y consuelo, instituyó la Sagrada
Eucarística cuando partiendo el pan les dijo: "Tomad y comed,
este es mi cuerpo", y tomando la copa de vino, les dijo: "Tomad
y bebed, esta es mi sangre que será derramada por nosotros. Haced
esto en memoria mía".
En la Sagrada Eucaristía está Jesucristo, vivo y glorioso
como está en el cielo. En su Pasión dolorosa sufrió
la angustia y amargura en la Oración del Huerto, fue maltratado,
azotado, coronado de espinas y clavado en la Cruz que le hicieron llevar
en los hombros. Derramó hasta la última gota de su sangre
por amor a nosotros y a las generaciones venideras; permaneció
tres días en el sepulcro y al cabo de los cuales el Padre Dios
lo resucitó y ahora está sentado a la diestra del Padre,
lleno de gloria y majestad.
Reflexionemos en estos misterios y correspondamos al amor infinito de
Dios. Reconciliémonos con El; recibámoslo en la Eucaristía
y acompañado de un buen propósito, preparémonos para
llegar con felicidad a la Casa del Padre Dios.