Decía María Clara Ospina en El Colombiano de Medellín
que durante el pasado verano Paris se ha enamorado de su sistema de transporte
público de bicicletas, el Velib (Se esperan 1.451 estaciones y
20.600 bicis para fin de año). Pero Barcelona no se ha quedado
atrás. En junio pasado la capital de Cataluña estrenó
su sistema Bicing. Ser usuario de Bicing es entrar en el mundo del transporte
pedestre, barato, ecológico, que mueve los músculos y reconforta
el sistema cardiovascular y evita los riesgos que trae el sedentarismo
y el sobrepeso. Es estar a tono con la nueva tendencia de darle más
importancia al transporte público integrado y menos a los contaminantes
autos particulares que luchan con tenacidad por un difícil cupo
en los aparcaderos y elevan la vocifería y el estrés de
las congestionadas ciudades españolas.
El ayuntamiento de Barcelona puso en marcha desde junio de 2007 el Bicing.
El sistema Bicing contará a fin de año con tres mil bicicletas
y funciona a través de una tarjeta de abono, personal que se emplea
en parqueaderos distribuidos por la mayor parte de la ciudad. El abono
anual cuesta alrededor de 90 mil pesos. En un sistema computarizado del
parqueadero se presenta la tarjeta de usuario que le indica el número
de bicicleta que le ha sido asignado. Se puede recorrer gratis durante
30 minutos y los siguientes 30 cuestan 800 pesos. Se puede cambiar de
bicicleta en el siguiente parqueadero y completar el itinerario propuesto
o conectar con el eficiente sistema integrado barcelonés (el mismo
tiquete) que cuenta con metro, tren, tranvía y buses muy modernos,
con conductores respetuosos y con paraderos fijos. Ni asomo de sistemas
ineficientes como el Transmilenio, conductores soeces, ni de guerras del
centavo catastróficas.
Las bicicletas cuentan con tres cambios, artilugio para llevar paquetes,
galápago adaptable, luces, timbre y guardabarros y lucen una vistosa
combinación de colores blanco y rojo. La red de ciclovías
de Barcelona no es tan amplia como la de Bogotá ni funcional como
la de Amsterdam, donde la cicla es la reina indiscutible del transporte
público, pero se espera una ampliación y señalización
debido al tremendo éxito y la pasión que ha alcanzado el
Bicing en sólo tres meses. Entre los usuarios del Bicing se ha
establecido una especie de solidaridad que logra sacar del ensimismamiento
y sequedad proverbiales a los puntillosos catalanes. La población
mayor, que en España llega a más del 20%, también
lo usa y parece que la mejor calidad de vida y el impacto efectivo en
la morbilidad por causas cardiovasculares puede ser una realidad.
La fiebre por el sistema público de bicicletas se extiende por
el viejo continente. Bruselas, Oslo, Viena, Sevilla están en lo
mismo. ¿Qué tal este sistema de transporte sostenible en
Colombia? ¿Robo? ¿Vandalismo? ¿Cafres? ¿Una
lejana ilusión? ¿Ciclovías abandonas o invadidas
como en Pasto y Popayán? ¿Un necesario debate para los planes
de desarrollo de las alcaldías? De todos modos, son ideas para
educar como lo fueron en su momento las campañas de movilización
de las alcaldías de Bogotá. El transporte que una vez fue
llamado verde, sencillo, práctico y sostenible, surge con fuerza
en tiempos del calentamiento global.
¡No
más Chávez, vale!
William Acevedo Sánchez
Un concepto que es incuestionable: cuando un ser humano ha sido secuestrado,
retenido contra su voluntad y sometido a toda clase de vejámenes,
lo que menos se puede hacer es agradecer por su liberación.
Sin embargo, incluyéndolo dentro de las tantas excepciones que
la vida concede, como las normas gramaticales y ortográficas a
lo que escribimos, haremos una "excepción" y lo olvidaremos,
sin más explicaciones, porque pueden ser contraproducentes en un
país donde emitir conceptos es peligroso. Es una verdad de a puño.
Haremos un reconocimiento.
Es imposible no hacer referencia a lo que continúa sucediendo con
los secuestrados por la guerrilla, los que están aún en
su poder, que son los que no encuentran un "ángel" que
interceda por ellos y tienen que conformarse con seguir enterrados en
las selvas colombianas en las condiciones más infrahumanas, como
lo dijo el ex senador Luis Eladio Pérez. Por eso es necesario hacer
referencia a los últimos acontecimientos. No se pueden desconocer
los "contactos" y buenas acciones del presidente bolivariano
de los venezolanos, Hugo Chávez, para lograr la liberación
de siete compatriotas, utilizados estratégicamente cuales fichas
políticas y por lo tanto merece que se le haga un reconocimiento,
que no tanto un agradecimiento, como lo dijimos antes.
Pero ese reconocimiento no puede rebasar la dignidad ni la integridad
de los colombianos como país, cuando "el dictador de Miraflores",
pretende darse importancia interfiriendo en los asuntos internos de nuestra
nación, ya no soterradamente con esto de las liberaciones de los
secuestrados, sino abiertamente y con llamados de guerra para los grupos
que promueven la anarquía, buscando básicamente desestabilizar
la gobernabilidad y engañando con subterfugios y falsos credos
redentoristas de una izquierda "capitalista", a quienes al lado
de acá piensan que puede remediar lo que no tendrá remedio.
Y es que no lo ha podido hacer con los pobres-pobres de Venezuela.
Bueno, lo que pase allá, no nos interesa, es problema de los venezolanos
si quieren soportar al moderno tirano petrolero que tienen. Lo que sí
nos debe importar, es que pretenda insistir en manejar las gestiones del
acuerdo humanitario -con el que estamos de acuerdo todos- como un asunto
de Estado, pero de estado colombiano, y anunciando atrevidamente que vendrá
a Cartagena, quiera o no el presidente Uribe, para "solucionar"
el problema y plantear una salida. A Chávez no lo necesitamos aquí,
metido en los asuntos internos del país. El acuerdo humanitario
tiene que ser resuelto por el mismo Gobierno Nacional y la propia guerrilla.
Es un problema interno, que se volvió un "bochinche internacional",
por intereses particulares y muy políticos del otrora golpista
que hoy defiende una democracia a la que él mismo atropelló
y que desafortunadamente en Colombia cuenta con el respaldo de políticos
perjuros y traidores de la Patria.
El reconocimiento se acabó, hasta allí llegó. Gobierno
y guerrilla deben buscar de alguna manera solucionar "nacionalmente"
el asunto del intercambio humanitario. ¡No más Chávez,
vale! Gracias.
Destellos
FAUSTO MOLINA REYES
La conciencia
El hombre no tiene conciencia porque nunca la anhela, nunca la desea,
o nunca hace nada para recibirla. La conciencia tiene que ser implantada,
instalada o transferida en ese espacio y lugar destinado para ella, pero
que permanece vacío a veces hasta la muerte del individuo o la
sociedad a la que pertenece. Cuando no hay conciencia la gente se mete
a la política, a los voluntariados, a investigar al hombre, a las
religiones o convertirse en hincha acérrimo de un equipo, artista
o cantante.
Los magistrados, jueces, abogados, fiscales, psicólogos, auditores,
contralores, procuradores, etc. hoy no tienen conciencia porque no han
pedido que les sea conectada o instalada (ni siquiera restaurada porque
nunca estuvo en ellos). La conciencia y la voluntad tienen que ser pedidas
a gritos, anheladas, deseadas hasta con llanto y dolor. Para ser implantada
la conciencia se requiere de alta cirugía, derramamiento de sangre
y padecimiento, y esperar estar en gracia; la bandera nacional es un símbolo
patrio que se lo explica elementalmente si aún tiene alguna duda.
La conciencia y la voluntad no están ni provienen de las universidades;
allí es donde menos hacen su presencia. El aspirante a que se le
implante la conciencia debe llenar exigentes requisitos, altas notas personales
y otros factores sobrehumanos. El himno nacional extiende este conocimiento,
si es que llega a su entendimiento. La ley no tiene conciencia; tiene
mucho de razón, pero nada de conciencia. La conciencia no está
en los tribunales, los congresos o las cortes, es otra cosa la que ocupa
su lugar. De la conciencia y la voluntad se derivan la libertad, la ética,
la estética, el orden perfecto, la justicia verdadera y la administración
en excelencia; y esto no lo saben, ni jamás lo sabrán los
expertos. El hombre seguirá cometiendo barbaridades, errores, horrores,
injusticias (domésticas, íntimas y privadas) inmoralidades
y corrupciones en el ejercicio de todas sus responsabilidades hasta cuando
se implante la conciencia.
La conciencia se conquista a precios muy altos, y dando duras batallas
por ese privilegio; por eso no la posee cualquiera. La conciencia es "el
órgano", "instrumento", "censor", "tesoro",
etc. más costoso que todas las piedras preciosas del planeta; más
costosa que todo el oro del mundo; más costosa que todas las economías
de la tierra juntas. "Deducir que...", "anticiparse a...",
"darse cuenta de...", "determinar que...", "reconocer
que...", "defenderse", "atacar", "compartir",
"participar", "tolerar", nada tienen que ver con conciencia;
son simples reacciones anímicas, emocionales, sentimentales, etc.
enmascaradas de conciencia, con apariencia de conciencia.
La conciencia es un estado de alerta y asombro continuo que se abandona
fácilmente cada minuto, sin advertirlo siquiera la persona o grupo
de estas. Es esa voz única e irrepetible que vela por su visión
de futuro, y no sólo por conservación, más allá
de la misma condición y exigencias humanas; la conciencia transciende
los parámetros hasta hoy abordados por la ciencia y la academia;
es esa llama que el hombre deja apagar cuando apenas comienza a caminar
por el sendero indicado; es el hilo que separa lo inmoral de la injusticia
y la errática manifestación humana del destino final del
hombre.
La conciencia de muerte, justicia, error y juicio es evasiva, abortada
y desviada constantemente por falta de conocimiento. En conclusión,
la conciencia no está dentro del ser humano, existe su diseño
y lugar apropiados, pero no está en el ser humano. El hombre camina
toda su vida con una imitación falsa de conciencia hasta cuando
sea implantada la original. El precio de la conciencia la hace inaccesible
a ciertos seres humanos que nunca estarían dispuestos a dar nada
por conseguirla. La conciencia es el mayor tesoro del hombre adquirida
por muy pocos seres humanos en toda la tierra.
Este hallazgo valioso, saludable, vigorizante, fresco y auténtico,
echará abajo teorías humanas y afectará al derecho,
la medicina, la economía, entre otras, y elevará el concepto
y valores en el hombre. Así como hará añicos a pequeños
comerciantes del alma, desenmascarando otros argumentos mentirosos.